Alrededor de 520 mil viviendas carecen aún de electricidad en el sur de Francia, desde que el ciclón Klaus atravesó el sureste de Europa el fin de semana y dejó 23 víctimas mortales, además de los millonarios daños materiales.
Otras 200 mil familiares carecen de servicio telefónico, informó la empresa France Telecom, que estimó en por lo menos dos semanas de trabajo el tiempo requerido para restablecer el servicio.
El ministro del Interior, Michel Alliot-Marie coincidió que se necesitarán alrededor de 15 días, para que retorne la normalidad en la zona castigada por la tempestad.
La Federación de Aseguradores de Francia calculó hoy que los daños alcanzan a "centenas de millones de euros".
El premier Francois Fillon se reunió hoy con representantes de las empresas aseguradoras y funcionarios de la red ferroviaria y de electricidad, para evaluar los daños y el restablecimiento de los servicios básicos.
El sindicato de Agricultores Rurales reclamó que se declare el estado de emergencia en los departamentos sacudidos por Klaus, debido a la destrucción de los cultivos.
El presidente francés Nicolas Sarkozy prometió ayuda por 19 millones de euros, pero el presidente socialista del departamento de Landes, Henri Emmanuelli, consideró "irrisoria" ese suma.
El gobierno del departamento de Aquitania anunció que el miércoles acudirá a Bruselas para solicitar ayuda a la Unión Europea.
Técnicos y profesionales de Defensa Civil y 700 militares trabajan en la región suroeste del país para liberar caminos, distribuir agua potable y recoger los cables destruidos del tendido eléctrico que constituyen una amenaza para la población.
ANSA