España - Al menos quince personas han fallecido en España y Francia por un temporal de viento con ráfagas de hasta 150 km/h, entre ellas cuatro niños que perdieron la vida este sábado al derrumbarse un recinto deportivo cerca de Barcelona (noreste).
Los hechos ocurrieron en Sant Boi de Llobregat, al derrumbarse el muro de una instalación deportiva aneja a un campo de béisbol, causando cuatro muertos y al menos nueve heridos, declaró a AFP una portavoz del gobierno regional catalán.
"Todo apunta a que ha sido un viento huracanado de más de 100 kilómetros por hora lo que ha provocado que el techo se levantara", dijo el alcalde de Sant Boi, Jaume Bosch.
"Cuando hemos entrado dentro, era el horror", dijo a la edición en línea del diario El Mundo, José Antonio Godina, uno de los padres cuyos hijos salió ileso del suceso y que acudió a ayudar cuando se produjo el derrumbe, por el que Sant Boi ha decretado tres días de luto.
"Hemos escuchado un ruido muy fuerte, y pensábamos que un árbol había caído sobre algún tejado. Pero cuando hemos llegado allí, el techo del pabellón había salido literalmente volando y las paredes se habían caído sobre ellos", aseguró.
Según los medios españoles, los niños jugaban al béisbol y trataron de refugiarse del viento en el interior del edificio que se ha venido abajo.
El norte de España y el sudoeste francés están siendo azotados desde el viernes por un violento temporal procedente del océano Atlántico, con vientos de hasta más de 150 km por hora, que los meteorólogos esperan que vaya amainando a partir de la tarde de este sábado.
Cataluña está pagando el mayor tributo y este sábado, también cerca de Barcelona, en la localidad de La Palma de Cervello, un empleado municipal de mantenimiento de parques murió al caerle encima un árbol, mientras que en Abrera, murió un sexagenario al caerle encima un árbol, según el gobierno regional catalán.
En Galicia (noroeste), un sargento de la Guardia Civil murió al caerle un árbol cuando dirigía el tráfico, dijo un portavoz de la institución policial. En esa misma región, murió uno de los seis marineros de la tripulación de un carguero portugués que tuvo que ser rescatada cuando peligraba su barco.
En Alicante (este), un hombre murió aplastado al caerle un muro, lo mismo que le ocurrió a una mujer el viernes en Barcelona, mientras que en Hontoria de Valdearados (Castilla y León, norte) murió otra mujer este sábado al caerle encima una puerta por el viento.
El temporal causó numerosos problemas en los dos países vecinos, desde el corte de numerosas carreteras a la interrupción de tráfico aéreo y ferroviario, además de cortes de electricidad que afectaron a miles de personas en ambos países.
Un portavoz de AENA, la autoridad aeroportuaria española, explicó que hay retrasos y anulaciones de vuelos en varios aeropuertos del norte del país, como Bilbao, San Sebastián, Pamplona e Ibiza, en el archipiélago mediterráneo de las Baleares.
El viento también causó la caída de una torre de alta tensión en La Nucia (sureste de España) provocando un incendio que llevó a la evacuación de unas 14.000 personas.
En Francia, dos conductores fallecieron en dos accidentes distintos al caer sendos árboles sobre sus coches. También falleció un anciano de 78 años por el golpe sufrido contra un objeto arrastrado por el viento cerca de su casa, en el sudoeste del país, así como una mujer de la misma edad que estaba con asistencia respiratoria y murió a consecuencia del corte de suministro eléctrico.
Los servicios meteorológicos franceses calificaron de "poco común" la dureza de este temporal con vientos récord de hasta 184 km/h en Perpiñán (sureste de Francia).
Los violentos vientos provocaron centenares de salidas de los bomberos principalmente por caídas de árboles y torres eléctricas que dejaron sin suministro a 1,7 millones de hogares.
AFP