Con una faena que no aumenta de acuerdo a las necesidades de la producción, los valores continúan estabilizados en niveles bastante deprimidos.
La faena de la semana finalizada el 10 de enero, alcanzó las 42,6 mil reses, de las cuales 21,7 mil fueron novillos (51 %) y 17,6 mil vacas (46 %).
Luego de registrar algunas oscilaciones el último mes, los precios del ganados de embarque permanecen estables, con cierta debilidad de negociación por parte de los productores por el gran volumen de oferta que determina la sequía.
Los novillos cotizan, según la ACG, a US$ 1,89 en segunda balanza, a levantar y con plazo, mientras las vacas lo hacen a US$ 1,54 y las vaquillonas US$ 1,66, en las mismas condiciones, valores prácticamente incambiados.
La reposición sigue muy deprimida, con escasas operaciones y precios bajos. Las lluvias de esta semana, que aunque fueron desparejas alcanzaron en algunas localidades marcas importantes, pueden contribuir a entonar ambos mercados, siempre que continúe lloviendo en fechas próximas.
Ovinos. La faena de lanares llegó a 40,7 mil reses, de las cuales cerca de 30 mil fueron corderos, lo que representó el 73 % del total. Cerca de 7 mil borregos y capones y casi 4 mil ovejas completan la pizarra. Los precios se mantuvieron en los niveles similares a los de la semana anterior: US$ 1,80 los corderos pesados, US$ 1,70 los borregos, US$ 1,30 los capones y US$ 1,00 las ovejas gordas, en todos los casos por kilo en segunda balanza, a levantar y con plazo.
Los remates de lana en Australia marcan una nueva caída en dólares americanos: el IME cierra a 499 cts. de US$ por kilo base limpia, 33 centavos menos que antes del receso, un 6,2 % de baja, en parte derivada de la devaluación de la moneda local frente a la estadounidense.