Durazno canta bajo la lluvia

Durazno vivió y disfrutó de la lluvia esta mañana. "La gente sale a la calle sin paraguas; a nadie le importa mojarse", dijeron fuentes de la Sociedad Rural de Durazno a EL PAÍS digital. "Es un placer ver la lluvia nomás", agregaron.

En la ciudad de Durazno, entre las seis y las diez de la mañana cayeron cerca de 9 mm, pero luego aumentó en las horas siguientes, superando los 20 milímetros, informó el servicio meteorológico de la Base Aérea II con asiento en Santa Bernadina.

La Sociedad Rural tiene que cerca del paraje de Tapes cayeron 60 mm, mientras que en los campos cercanos a la capital duraznense llovieron 40 mm.

Para los habitantes de la ciudad, el martes 13 resultó entonces una "bendición", más que una "yeta".

También el campo recibió el regalo del agua con gran expectativa. "Esperemos que esto ayude al pastoreo y que las vacas tengan agua suficiente", dijo un productor de Villasboas.

ESTADIO. El personal del estadio de fútbol Silvestre Octavio Landoni, aprovechó la mansa lluvia que se precipitó desde las seis de la mañana, para sembrar urea por todo el campo de juego, esperando que en pocos días el césped retome su habitual color verde oscuro que hace más de dos meses quedó en amarillo opaco. Luís Gualberto Maciel, ex jugador de la selección de Durazno y de Peñarol, encargado de la cancha, no ocultó su felicidad con las precipitaciones registradas. "Esto es una bendición", dijo, mientras esparcía urea por toda la cancha.

PRODUCCIÓN: VÍCTOR D. RODRIGUEZ

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