EDUARDO DELGADO
El artículo cuarto de la ley 15.859 prevé que el Estado debe indemnizar a quienes sufrieron prisión preventiva sin luego ser condenados por ser inocentes, por los perjuicios materiales y morales de esa reclusión.
Quien apeló a esta norma fue un joven que a los 19 años vivió una situación tremenda: Un grupo de conocidos y peligrosos delincuentes armados atacaron en una rapiña a su familia. Se generó un tiroteo, en que el muchacho, "en la urgencia de adoptar una acción defensiva apropiada para salvaguardar la integridad física de sus seres queridos y suya propia", trató de repeler el ataque con una escopeta de perdigones.
Con el único cartucho que tenía el arma, hirió a uno de los invasores que poco después falleció. Otro de los atacantes, disparó a quemarropa contra su hermano, quien recibió dos balazos que le provocaron la muerte.
El joven fue procesado con prisión y estuvo recluido 510 días, hasta que un tribunal de apelaciones sostuvo que actuó en defensa propia y lo absolvió. No pudo concurrir al sepelio de su hermano y tampoco tiempo después al de su abuela. Además diferentes testimonios indicaron que tras los hechos y la experiencia de la cárcel el joven se transformó en una persona alejada y distante.
El juez indicó en su fallo que no sólo la prisión, sino también la pérdida de su hermano pudieron afectar el carácter del muchacho. Pero destacó que los 4/5 del lapso de reclusión los padeció en el Complejo Penitenciario de Santiago Vázquez, "lugar que -desde mucho tiempo atrás- está marcado por el hacinamiento y las paupérrimas condiciones de vida. Que en cualquier persona de sensibilidad media, dejan secuelas muy difíciles de superar". El juez condenó al Estado (al Poder Judicial) a abonar US$ 35.642,88 y $ 60.435 al joven. Su familia sólo desea que recupere la alegría.
Al filo de la ley
Demanda de un ex recluso absuelto
Ficha:
Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Segundo Turno
Juez: Gustavo Mirabal
Fecha: 20 de Junio de 2007
Situación: Joven fue preso tras asesinar a un delincuente que ingresó a su casa. Tras 510 días en la cárcel, un tribunal lo absolvió, por considerar que actuó en legítima defensa.
Fallo: Juez condenó al Poder Judicial a indemnizarlo por la prisión sufrida.