El despido de un trabajador que integra el Sindicato de la Industria del Medicamento y Afines (SIMA) en la empresa Promofarma desembocó en el boicot a los productos elaborados por ese laboratorio.
El secretario general de SIMA, Edgardo Oyenart, dijo a El País que el trabajador -que se desempeñaba en el sector de ventas- fue despedido como una forma de represión sindical. "No hubo ningún argumento serio" que justificara el despido, aseguró Oyenart.
Como la empresa no ha dado respuestas a los reclamos del sindicato para la reincorporación del trabajador, el SIMA inició una movida para boicotear los medicamentos de la firma. Oyenart dijo que la medida se viene aplicando desde diciembre y que la misma cuenta con el respaldo de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) por lo que las cátedras de Medicina no están utilizando para sus cursos las drogas de Promofarma. Al mismo tiempo, los trabajadores están realizando gestiones para sumar al Sindicato Médico del Uruguay (SMU) a su iniciativa.
Oyenart explicó que la medida gremial no pone en riesgo la salud de la ciudadanía en vista de que los medicamentos de Promofarma tienen sus equivalentes en otras firmas del mercado.
promofarma. En tanto, el socio-gerente de Promofarma, Alejandro Menes dijo a El País que el despido del trabajador se originó "por notoria mala conducta de un funcionario", aunque negó que eso haya derivado en una situación de conflicto entre la empresa y el SIMA.
En ese contexto, el Ministerio de Trabajo (MTSS) no tiene porqué intervenir por lo que se ha mantenido al margen de la situación, sostuvo el empresario. Menes señaló que el MTSS sólo convocó a la firma cuando se produjo el despido para que se explicara lo sucedido.
Según Menes "se trata de un conflicto `inventado` por una sola persona que no tuvo jamás el apoyo de ninguno de sus ex compañeros de trabajo".
El directivo apuntó además que "no hay lugar para rever la decisión (de despedir al trabajador) ya que este funcionario incurrió en una falta muy grave", aunque no especificó qué sucedió para que se llegara a esa decisión.
Ante la consulta sobre los efectos de la medida gremial, Menes dijo que "en términos económicos aún no tenemos un estimativo, creemos que esta clase de boicot sin fundamento no debería causar consecuencias negativas".