Washington | El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, se propone terminar con varias prácticas heredadas de la era George W. Bush. Ente ellas las escuchas telefónicas sin órdenes judiciales, las prisiones secretas y la tortura durante interrogatorios.
"Fui claro durante la campaña y he sido claro durante la transición en que , durante mi gobierno, Estados Unidos no torturará", aseguró Obama ayer en la ceremonia en la que nombró al almirante retirado Dennis Blair y al ex secretario general de la Casa Blanca, Leon Paneta, como jefe del Servicio de Inteligencia y director de la CIA, respectivamente.
Blair se encargará de cumplir los deseos antitortura de Obama y no faltarán las situaciones que demandarán su atención: Irak, Afganistán e Irán entre otras.
Sobre Irak, Obama señaló que "hemos aprendido que para tomar opciones políticas pragmáticas debemos insistir en cálculos basados en los hechos, y no tratar de encontrar información para adaptar ninguna agenda ideológica". AFP