No fue toda la hinchada de la Amsterdam. Está claro. Pero los incidentes en medio de la tribuna de Peñarol durante el partido ante Bella Vista fueron de gravedad, porque evidenciaron que más allá de los operativos de seguridad que se dispongan, a la tribuna siguen ingresando hinchas armados.
Durante unos diez minutos, gran parte de las 10.000 personas que concurrieron al Centenario dejó de prestarle atención a lo que sucedía en la cancha entre los verdaderos protagonistas del espectáculo. Las miradas iban hacia el centro del primer anillo de la tribuna Amsterdam. Allí, unos 20 o 30 hinchas de Peñarol se entablaron en una lucha peligrosa.
Y no sólo hubo puñetazos y patadas por doquier. Algunos hinchas sacaron a relucir sus armas blancas durante la gresca, cuyo origen se hace difícil determinar con certeza para los que la vieron desde "afuera".
Durante la pelea, más de un hincha estuvo a centímetros de caer desde la tribuna hacia la zona del talud. Uno alcanzó a "manotear" un trapo para quedar colgado durante unos segundos hasta que los de su bando lo ayudaron a volver a la tribuna y, lo más lamentable, a volver a la lucha.
Algunos metros más arriba, el grueso de la barra carbonera seguía alentando a Peñarol, insultando a Nacional y haciendo alarde penosamente de las muertes que tiene a cuestas.
La presencia policial en medio de los hechos de violencia fue nula. Ningún uniformado se acercó al epicentro de la batalla, ni durante ni después de la gresca, que en determinado momento amagó a terminar. Fueron un par de minutos de "paz" y luego comenzaron nuevamente los golpes y las corridas en el mismo sector.
Mientras, el partido siguió su curso normal. El cuarto árbitro advirtió al central, Martín Vázquez, pero el juego siguió, dado que en un momento determinado el ambiente se calmó. Una parte de los involucrados subió las escaleras y se alejó.
Más tarde, un grupo de hinchas aparecieron por otro sector de la tribuna, contra la Olímpica, pero era difícil precisar si se trataba de los que habían protagonizado la pelea durante el primer tiempo.
Lamentablemente, no fueron los únicos incidentes que se produjeron el fin de semana. También hubo pedreas a la salida del Centenario tras el partido entre Nacional y Liverpool, antes y durante el choque entre Racing y Rampla Juniors y problemas después del Cerro-Danubio jugado en Capurro.
Nacional-Liverpool. Un grupo de hinchas de los tricolores apedrearon a los negriazules
Tras la derrota de Nacional, algunos hinchas apedrearon la salida de los de Liverpool y el ómnibus que transportaría al equipo. El presidente de los de La Cuchilla, José Luis Palma, mandó a cerrar el portón de la tribuna para que los problemas no fueran mayores. La Policía actuó de manera pacífica y logró calmar los ánimos.
Cerro-Danubio. Hubo autos con vidrios rotos y balas entre policías e hinchas albicelestes
Antes y durante el encuentro no pasó nada. Hubo un gran despliegue policial. Después del encuentro, hubo varios vehículos destrozados, supuestamente, por parciales de Danubio. También se supo, extraoficialmente, que hubo balazos entre un grupo de hinchas de Cerro y policías.
Racing-Rampla Juniors. El partido estuvo detenido durante cinco minutos por pedreas
El partido entre Racing y Rampla Juniors, en el Parque Roberto, estuvo detenido durante cinco minutos en el primer tiempo por los incidentes que protagonizaron partes de las hinchadas. Las piedras iban y venían entre la tribuna visitante y una de las cabeceras, donde se encontraban los hinchas locales más "ruidosos".