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Turismo. Es el sector por donde los efectos vendrían más directamente
L. BALDOMIR Y F. TISCORNIA
Los economistas y empresarios coinciden -salvo excepciones- que la turbulencia financiera que vive Argentina tendrá impactos acotados en la economía uruguaya, principalmente vinculados al turismo.
Esa visión es compartida por analistas locales y extranjeros.
Para Walter Molano, jefe de mercados emergentes de la firma BCP Securities, la decisión de Argentina de estatizar los fondos de pensiones, fue "muy ruidosa" y tuvo "un impacto en la aversión al riesgo lo que afecta a Uruguay", señaló a El País.
Agregó que, de todas maneras, la situación argentina "en principio no tendrá mucho impacto sobre Uruguay". Puede haber algún efecto "sobre el turismo y la inversión en propiedades" de parte de argentinos.
En tanto, el vicepresidente senior para América Latina de la calificadora de riesgo Moody`s, Mauro Leos, dijo anoche a El País que no hay preocupación "por cuestiones de contagio de Argentina". Señaló que en 2009 la economía crecerá menos y habrá una baja en las exportaciones relacionada con la desaceleración a nivel global.
Enfatizó que Uruguay está en revisión de la nota de su deuda (actualmente a cuatro escalones del grado inversor) para una posible suba, pese al "incendio" de la crisis financiera. "Que yo recuerde no tenemos ningún país en revisión y la de Uruguay sigue adelante en este escenario, lo que es mucho decir", afirmó.
Para Leos, sobre los efectos de Argentina en Uruguay hay que hacer dos consideraciones: por un lado está la percepción del mercado y por otro los movimientos reales.
En el primer caso, dijo que desde el canje de deuda de Uruguay en 2003, "está claro que había dos estilos, el de Uruguay y el de Argentina", ya que el vecino país se declaró en default. "Se hace difícil ver que el mercado castigue a Uruguay por lo que pasa en Argentina, haciendo la salvedad que el mercado está muy irracional últimamente", explicó.
Por el lado económico y financiero, Leos sostuvo que hay menor dependencia respecto al pasado. Dijo que "la política económica uruguaya y los fundamentos son sólidos" y agregó que "se ha mantenido la línea en materia fiscal".
Además, puntualizó que el reperfilamiento de la deuda que hizo el gobierno, así como el nivel de las reservas posiciona a Uruguay "muy fuerte (respecto a otros países) frente al problema de liquidez global".
Por su parte, el economista Michele Santo dijo a El País que la situación está "muy complicada" en Argentina y "es el riesgo más grande de corto plazo para la economía uruguaya".
Según Santo, Uruguay va a sufrir una "parálisis" del nivel de actividad en los próximos meses. El economista cree que Argentina va a un nuevo default y una crisis, que pegará en Uruguay por el lado del comercio de bienes y servicios (turismo principalmente) y también desde el punto de vista financiero.
"Es razonable pensar que una parte de la caída de los bonos está vinculada a lo que pasó en Argentina", afirmó.
Para el economista Gabriel Oddone, Uruguay está mejor preparado que hace seis años para enfrentar cualquier desequilibrio en Argentina. "Se sabía que protegerse de Argentina era necesario y Uruguay lo hizo con las restricciones a los depósitos de no residentes, el menor crédito a no residentes y la diversificación de exportaciones".
La cara positiva es que Argentina "volvió a demostrar que esta dispuesta a hacer uso de toda discrecionalidad para solucionar sus problemas", lo que "elimina la confiabilidad en el largo plazo" y da la señal a los inversores de que Uruguay "es buen refugio", dijo Oddone.
El director regional de Ernst & Young Real Estate Group de América Latina, Miguel Pato, coincidió en este punto. Sostuvo que la estatización de los fondos de pensión generará un impacto "muy fuerte y negativo" para los inversores externos que "estaban mirando a la Argentina como destino potencial de inversiones que salían de Estados Unidos y España".
Lo mismo dijo para los argentinos "que evaluaban la repatriación de sus dólares depositados en el exterior y las familias que todavía tenían confianza en el sistema".
EMPRESARIOS. Los empresarios creen que Uruguay está bien preparado para enfrentar una turbulencia en Argentina. De todas formas esperan que los impactos lleguen en "cuenta- gotas" y mayormente vinculados al turismo.
El presidente de la Cámara Inmobiliaria, Pedro Gava, dijo que aún no hay señales de una baja en la demanda por alquileres o compras de parte de argentinos, pero que "si Brasil sigue depreciando su moneda en el mediano plazo los argentinos cambiarán su destino turístico" lo que impactará a Uruguay.
Con la crisis internacional el turismo extrarregión se espera que caiga, lo que potencia el papel de los turistas regionales.
El presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, sostuvo que "el principal daño vendrá por el turismo y los servicios" y eso "preocupa" porque ambos rubros "afectan mucho los ingresos del gobierno".
Agregó que a nivel industrial se generan problemas puntuales y que dado que muchos de los pedidos "son en cadena" el flujo de exportación "todavía tiene un tiempo antes de que muestre una caída".
Argentina representó el 9,9% de las exportaciones totales de Uruguay en septiembre, levemente por encima de la participación que han tenido en el acumulado de los primeros nueve meses del año (8,4%). En el acumulado a ese mes crecieron 45,1% frente a 2007, alcanzando los US$ 406 millones.
Para los exportadores el panorama más complicado no se da en las ventas hacia Argentina sino a terceros países. El tesorero de la Unión de Exportadores, Edmundo Macchi, dijo que "en la medida que empiecen a autorizar exportaciones de carne y lácteos nos obligará a bajar nuestros precios porque se volverán más competitivos".
El primer efecto ya se dio. El presidente de la Asociación Rural, Guzmán Tellechea dijo que un corte de carne que Uruguay estaba colocando a US$ 18.000 Argentina comenzó a venderlo ahora a US$ 10.000, lo que "complicó por el lado de los mercados y de los precios" ya que "Rusia está pidiendo rebajas de 30%" en los valores.
Por efecto indirecto, la baja en los precios de los granos y de los minerales permitirá a los industriales hacerse de insumos más baratos para la producción y a los consumidores aliviar la presión en sus bolsillos a la hora de comprar productos provenientes de Argentina.
Uruguay es un gran importador de metales de Argentina así como de todos los productos de consumo relacionados con los farináceos.
"Todos los insumos en alimentos, oleaginosos, cereales, metales están cayendo y tanto a consumidores como industrias (en Uruguay) les va a beneficiar", dijo el presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra.
Roberto Melissari, de la Asociación de Importadores Mayoristas, dijo que "lo que está claro es que los consumidores van a poder encontrar algunos productos mucho más baratos en el supermercados" por la caída de precios en Argentina. Aun así dijo que los industriales tienen intención de que se aumenten los aranceles para ciertos productos -en algunos casos en protección de subsidios- lo que hace que el panorama de futuro a nivel de precios sea "difícil de pronosticar".
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