|
||||||||
Alfonso Lessa
Que la crisis iniciada en los Estados Unidos concentró las miradas del mundo sobre la economía, es un hecho evidente; y que en la región en general y en Uruguay en particular existe preocupación acerca de sus eventuales consecuencias, también.
Pero esas, aún claras, no son las únicas derivaciones de la burbuja norteamericana que en realidad estalló como una bomba: resulta claro que también tiene consecuencias en la campaña electoral que se desarrolla en los Estados Unidos y, según indican las encuestas, influirá en la definición de esos comicios. Tanto, que ese factor probablemente sea el que termine de empujar por primera vez en la historia a un hombre negro, Barack Obama, a la Casa Blanca.
Lo que quizás no parezca tan evidente ahora, es que aquella burbuja también salpica a la política uruguaya, justo cuando los partidos se preparan para las elecciones.
Seguramente Álvaro García no imaginó nunca el escenario que le esperaba, cuando el presidente Tabaré Vázquez le ofreció ser el sucesor de Danilo Astori en el Ministerio de Economía. En realidad, le tocaba administrar un escenario aparentemente tranquilo, con cifras que le resultaban favorables y una política económica que en varias de sus grandes líneas generaba consensos. Tanto que muchas veces la oposición atacó al ministro Astori diciéndole que era un continuista de las políticas anteriores. Al igual que sectores sindicales y de la extrema izquierda.
Eso sin desconocer, de todos modos, la existencia de aspectos polémicos y cuestionados, como la reforma tributaria y en particular el IRPF. A García lo esperaba además, debió suponer, un contexto internacional que seguiría siendo favorable, un mercado grande y diverso para el Uruguay.
La crisis internacional, sin embargo, cambió las circunstancias también para Uruguay: desde ya que en la economía y el comercio, pero también en la política, que van necesariamente de la mano. Y esta realidad comienza a abrir un nuevo frente para el oficialismo, que al menos hoy, parece destinado a incorporarse de una manera mucho mayor a la esperada, en la agenda electoral. Porque las crisis hacen surgir problemas nuevos pero además dejan al descubierto, con más claridad, aspectos controversiales que ya estaban en práctica. Y eso es lo que está pasando: en el corto plazo, ya existen sectores de la economía que han sentido el latigazo y hay trabajadores en seguro de paro. Y en cuanto a la política económica del gobierno, se fortalecen las críticas al gasto público y a la falta de inversión adecuada que hubieran preparado al país -se dice desde sectores opositores- mejor para una crisis como ésta. Es decir -de acuerdo a las críticas- que, en tiempos de bonanza, el gobierno perdió una oportunidad para fortalecer al Uruguay.
Con sus críticas, la oposición advierte acerca de los riesgos que percibe, pero también busca sacar caudal de la situación y, por elevación, apunta y responsabiliza al ministro Astori, uno de los precandidatos del Frente Amplio; el más cercano además al presidente Vázquez y a sectores independientes y de centro que son los que muchas veces definen las elecciones.
| « volver |
Un monitoreo realizado por la Universidad de Buenos Aires en Gualeguaychú concluyó que, en los primeros meses de funcionamiento ...
Ayer, a las 20:00 horas, el Tribunal de Apelaciones emitió el fallo que establece que el partido entre Nacional y Villa Española ...
El secuestro más largo de la historia de San Pablo culminó tras 101 horas con las dos jóvenes rehenes heridas de ...
¿Hito o eugenesia? ¿Altruismo involuntario o instrumentalización de un ser humano? ¿Bebé salvador o bebé medicamento? El eje de ...
Pese a que se desconoce cuándo llegará a Arroyo Verde la caravana de vehículos encabezada por el abogado argentino Salvador ...