FEDERICO CASTILLO
La situación del Casmu encendió una alerta amarilla en un sistema mutual que adeuda US$ 400 millones y que denuncia fue perjudicado por la reforma sanitaria. Desde el gobierno se dice que no se le puede echar la culpa por malas gestiones.
En la semana pasada hubo un aviso: las mutualistas se negaron en bloque a firmar los contratos de gestión que proponía el Ministerio de Salud Pública (MSP) por considerar que éstos ponían en riesgo el equilibrio económico de las empresas de salud.
Luego de discusiones y mediaciones que garantizaron mantener la ecuación económico-financiera, las instituciones firmaron y aceptaron cumplir el conjunto de prestaciones y metas asistenciales propuestas. Fin de un problema, pero no de una realidad de crisis institucional que las mutualistas denuncian se ha visto agravada con la implementación del nuevo Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS).
El presidente del Plenario de Mutualistas, Antonio Durán, señaló a El País que, con sus resoluciones en el marco de la reforma sanitaria, el MSP "está tirando tanto de la piola que en algún momento se va a romper", y consideró que el sistema mutual está "en una situación amarilla. El Ministerio tiene que tener conciencia de hasta donde se puede tirar de la piola desde el punto de vista económico-financiero".
En un documento al que tuvo acceso El País se explicitan las pérdidas mensuales que el Casmu -mutualista con más de 240.000 afiliados y 7.000 empleados- sufre por mes.
Si se suman una a una las distintas resoluciones del SNIS, que a juicio de las autoridades del Casmu impactaron negativamente en la institución, hay una pérdida estimada de casi $ 70 millones desde septiembre de 2007 en adelante.
Conflictos. Los directivos del Casmu alegan que esta situación es la que llevó a la necesidad de reducir la masa salarial de sus trabajadores, lo cual los pone a la puerta de un conflicto. Hoy, por ejemplo, los funcionarios de la mutualista paran sus actividades desde las 6 hasta las 20 horas para realizar una asamblea donde se decidirán medidas de lucha.
Para Durán, el Casmu no será la única institución que entrará en conflicto. "Algunas están anunciando que no van a poder pagar los aumento salariales fijados por el gobierno", sostuvo. Explicó que los ingresos de las mutualistas "han disminuido porque los jóvenes no pagan más cuotas individuales" y a cambio se recibe el valor de las cápitas que mensualmente la seguridad social vuelca a las instituciones a través del Fondo Nacional de Salud (Fonasa).
Durán dijo que esta situación "les ha pegado más fuerte" a unas mutualistas y a otras menos. "Depende de la cantidad de jóvenes que tuvieran una y otra", indicó.
Por este concepto, el Casmu estima que pierde mes a mes unos $ 3 millones.
El director de Secretaría del MSP, Daniel Olesker, negó que el Fonasa haya significado pérdida de ingresos para el Casmu. "Es totalmente lo contrario", dijo en declaraciones a El Espectador. "En julio del año pasado el sistema Disse pagaba una cuota única por persona, se pasó a un sistema de pago por edad y sexo y el Casmu recibe a partir de agosto del año pasado, sólo por efecto de ese cambio de cuota Fonasa, $ 8 millones por mes adicionales", afirmó Olesker.
El presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Alfredo Toledo, dijo en una entrevista publicada ayer por El País que la reforma sanitaria provocó el desequilibrio económico en el Casmu. "En diciembre de 2007 se había logrado un equilibrio operativo, incluso quienes integran la Junta dicen que hasta tenían un superávit operativos. Entonces acá no hay un problema de gestión, los salarios estaba todos al día en diciembre de 2007", expresó Toledo.
Olesker salió al cruce de esas declaraciones argumentando que "no se puede echar la culpa a las decisiones gubernamentales cuando hay una mala gestión o factores internos y externos".
El presidente de la Asociación de Funcionarios del Casmu (Afcasmu), Luis Laxalt, también manifestó sus discrepancias con las declaraciones de Toledo. "El déficit que tiene el Casmu no es de enero hasta ahora. Se le echa la culpa al sistema de salud y debe US$ 90 millones. Es demasiado grosero. No se puede adjudicar culpas tan a la ligera. Este es un proceso de décadas de mala administración de las juntas directivas", enfatizó el dirigente gremial.
Por su parte, el presidente del Plenario de Mutualistas insistió en que desde el gobierno se sigue "imponiendo" a las instituciones una cantidad de prestaciones que las perjudican. "Es un trabajo comunitario el que se quiere imponer. Eso corresponde al Ministerio o al gobierno hacerlo y lo quieren trasladar a las mutualistas", dijo en referencia a los contratos de gestión firmados la semana pasada.
Paro y Asamblea. Ayer hubo una reunión tripartita en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para discutir la anunciada reducción salarial que implementará la Junta Directiva del Casmu como forma de ordenar las finanzas de la institución.
Tanto los trabajadores agremiados en Afcasmu como los representantes de la Federación Uruguaya de Salud (FUS) se retiraron molestos de la reunión.
"Lo del Casmu es impresentable. Fueron a una reunión después de haber generado un clima con declaraciones públicas, hablaron de rebaja salarial, de proyectos de fideicomiso, de medidas de ajuste de la masa estructural, pero no presentaron nada por escrito", se quejó el secretario general de la FUS, Jorge Bermúdez.
Lo mismo dijo el presidente de Afcasmu quien agregó que los trabajadores no están "acostumbrados a estas cosas" y que no discutirán algo que se diga verbalmente y no esté por escrito. "Es todo muy liviano, no hay una definición clara", afirmó.
Lo que se propone es una reducción salarial del 30% para los que están encima del laudo, unos 3.500 funcionarios no técnicos.
Hoy a partir de la hora 9 habrá una asamblea en el Platense Patín Club para discutir el tema y analizar medidas sindicales.
Estudian propuesta del SMU
Hace unas semanas el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) solicitó una reunión con las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) para entregarles un proyecto de reestructura del pasivo del sistema mutual a través de un fideicomiso con fondos obtenidos del sistema previsional AFAP.
El director de Secretaría del MSP, Daniel Oles-ker, expresó que aún se está estudiando la propuesta del sindicato, pe-ro que "faltan algunas garantías para poder implementarla". El presidente del SMU, Alfredo Toledo, subrayó que el gobierno debe contemplar la posibilidad de instrumentar este proyecto o presen-tar alguna otra alternativa. Dijo que de no hacerlo, sería una "irresponsabilidad".