Washington | Los ataques personales, iniciados este fin de semana por la campaña de John McCain, que subieron el tono de la campaña presidencial en EE.UU., se incrementaron ayer.
La campaña de Obama arremetió contra los republicanos mencionando los lazos de su rival con un escándalo financiero que le mereció una crítica en el Senado hace dos décadas.
En un mitin en Nuevo México, McCain contestó a estas declaraciones: Obama "me acusa de oponerme a las regulaciones financieras que hubieran evitado la crisis. Supongo que cree que cuando una mentira es descarada y se repite muchas veces, la gente lo creerá".
La campaña de Obama colocó un documental de 13 minutos en Internet acerca de los vínculos de McCain con el empresario convicto Charles Keating, titulando el mismo "Una ventana al pasado, el presente y el futuro de las políticas económicas de McCain". Esto en medio de la peor crisis que enfrenta EE.UU. en décadas.
La campaña comenzó a violentarse el sábado, cuando la candidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, acusó a Obama de "codearse con terroristas que atacarían el país". El ataque fue desmentido por los asesores del senador por Illinois. Agencias