Durante un patrullaje esta mañana, policías ven un grupo de 11 personas que estaban armando desorden en la zona de Bentos y Pernas. Cuando los paran para revisarlos, uno no acata la orden y se fuga, mostrando un arma de fuego.
Después levantó un elemento corto punzante del piso y amenazó a los policías de que se cortaría ya que era portador de HIV y los iba a contagiar a todos. Igual el hombre, con varios antecedentes penales, se infringe una herida profunda en un brazo y empieza a succionar la sangre con su boca salivándola hacia los policías.
Aunque los funcionarios intentaron apaciguarlo, fue imposible hacerlo, ya que, según informa la Policía, entro en desacato y puso en peligro la vida de los policías y la suya.
Debido a esto, uno de los policías extrajo su arma de reglamento y le propinó un disparo en una de sus piernas para poder contener la situación.
En ese momento apareció la pareja del hombre, también con antecedentes, y requerida por la justicia, que comenzó a insultar y a agredir a los funcionarios policiales. La mujer llegó a dañar uno de los móviles policiales por lo que también fue detenida.