Bagdad | El abogado del periodista iraquí que lanzó sus dos zapatos al presidente George W. Bush el domingo en Bagdad, pedirá la libertad de su defendido, que compareció ayer ante el juez. En tanto, el mandatario estadounidense, pidió a las autoridades que "no sean muy severas".
"Mañana presentaremos dos demandas; primero poder entrevistarse suficiente tiempo con Muntazer al-Zaidi (el periodista) para ver su estado de salud, preparar su defensa y a continuación pedir su liberación provisional con la garantía de que se personará ante el juez cuando éste lo convoque", declaró Dhiya al-Saadi, presidente del Sindicato de abogados iraquíes y su defensor.
Por la mañana, el periodista del canal de televisión iraquí con sede en El Cairo compareció ante el juez de instrucción, que consideró que "fue cooperativo", según confesó el hermano de al-Zaidi, Durgham.
Por su parte Bush, en declaraciones a la CNN, pidió que las autoridades iraquíes no sean "muy severas" y admitió que lo ocurrido "ha sido uno de los momentos más extraños" de sus ocho años de presidencia.
MÁS ZAPATAZOS. En tanto ayer, manifestantes lanzaron sus zapatos a unos Marines de la facultad de Faluya, a unos 50 kilómetros de Bagdad. "Estamos aquí para apoyar a al-Zaidi", señaló uno de los cientos de estudiantes que arrojó, no solo zapatos sino también piedras, a los marines estadounidenses. Estos respondieron a tiros y un joven fue herido de un balazo.
Por su parte, el primer ministro británico Gordon Brown, de visita en Irak, bromeó ayer con los soldados pidiéndoles que se quitaran los zapatos para evitar que se convirtiera, en el "juego preferido" de los iraquíes.
Sobre el futuro de las tropas británicas en el país, Brown precisó que "las fuerzas habrán acabado su misión en la mitad de 2009 y luego dejarán Irak". Agencias