A las 22 horas de ayer, la Central de Operaciones de Bomberos había apagado 77 incendios, contó su jefe, Gonzalo Maguna. Si bien el calor fue el principal factor en la mayoría de los casos, cuatro focos registrados por Luis Batlle Berres y otros tres dentro del Parque Lecoq terminaron con un hombre detenido en la Seccional 20ª, que confesó ser el autor.
La casi una hectárea quemada en el parque y los animales que tuvieron que ser evacuados, resultaron casi anecdóticos en comparación con otros incendios. En Florida, por ejemplo, el fuego consumió más de 70 hectáreas y 300 fardos de paja de trigo, causó daños en una pastera y una camioneta, y pérdidas por US$ 10.000 en un campo cultivado de trigo, 8 kilómetros al Norte de la capital.
El siniestro, próximo a la Ruta 56, se desató a las 13 horas, presuntamente con la chispa de una de las máquinas. Recién pasadas las 16.30 horas pudieron extinguirlo.
Óscar Daniel Castellini, quien estaba trabajando en el lugar, contó a El País: "Yo no había sentido nada. Cuando miré, el fuego había avanzado unos 300 metros y ya tenía otros 50 de ancho. Disparamos porque teníamos dos camionetas y las máquinas. Era una gran desesperación, sólo éramos dos personas y, además, por el viento era imposible de apagar. Corrí enseguida con las máquinas, pero ya una de ellas estaba quemándose, al igual que la camioneta. El fuego avanzaba muy rápido".
También en Florida, en el kilómetro 98,5 de la Ruta 6, un incendio de similares características consumió varias hectáreas. Fue producto del recalentamiento de la maquinaria.
En Montevideo, una de las mayores intervenciones del domingo para Bomberos fue un galpón de un establecimiento que comercializa frutas y hortalizas, ubicado en Camino Orientales y Redención, contó Maguna. El fuego consumió estivas de cajones de madera, de cajas de cartón y de palets de madera, además de una retroexcavadora. Bomberos evitó la propagación a otro galpón con 1.000 litros de gasoil, 10 tractores y una lancha.
A su vez, en la ruta 102 a la altura del kilómetro 24,5, se quemaron 12 hectáreas de monte de eucaliptos. Los daños podrían haber sido peores de no ser por una empresa de la zona que ofreció su maquinaria para apagar el incendio.