NICOLÁS PONCE DE LEÓN
Pese a que con seguridad el gobierno no cumplirá la meta oficial -de un máximo de 7%- de suba de precios este año, el dato alentador surge de que la inflación, de no ocurrir nada anormal en diciembre, cerrará 2008 en el nivel de un dígito.
Así, al no superar esa barrera, el gobierno se evitará realizar dos ajustes por año en el pago de salarios públicos y pasividades, que en caso de tener que efectivizarlos, generaría un impacto muy negativo en las arcas del estado.
Esto se desprende de las cifras divulgadas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), donde surge que el Índice de los Precios del Consumo (IPC) aumentó 0,19% en noviembre, y acumuló en lo que va del año un incremento de 8,18%.
Hay que tener en cuenta que estacionalmente en diciembre el IPC registró bajos guarismos : en 2005 (0,2%), en 2006 (0,4%), y en el año pasado aumentó un leve 0,3%.
No obstante ello, por tercer mes consecutivo se dio un aumento en los precios minoristas en la medición de 12 meses móviles.
Concretamente, en el año finalizado en noviembre la inflación alcanzó a 8,51%, la mayor cifra en 2008, en dicha medición (en el año cerrado en octubre se ubicó en 8,06%).
presiones siguen. Si bien el dato mensual fue mejor al esperado y dio un respiro al equipo económico, las presiones inflacionarias lejos están de desaparecer, y generan un alerta para los próximos meses.
Por un lado, el formidable aumento en la cotización del dólar nominal -de casi 25% "punta a punta" en el último cuatrimestre- no se trasladó en forma instantánea a los precios finales, lo que podría impactar en aumentos en los precios finales en las próximas mediciones.
A su vez, la fuerte indexación de la economía, especialmente de los salarios a los precios, también juega un rol importante.
En ese marco, el ex director de OPP, Javier de Haedo sostuvo que el dato de noviembre fue "excelente", aunque señaló que para enero su proyección de inflación es "alta", debido "fundamentalmente al ajuste salarial". Agregó que "quizás" haya efectos en contrario por el lado de alimentos y combustibles, pero afirmó que el dato de ese mes es "bravo".
En una dirección similar, Alfonso Capurro de Cinve/CPA, opinó que el dato de noviembre "es bueno" pero preocupa lo que pueda pasar en enero "por el ajuste de salarios", y consideró como lo más racional "que el gobierno postergue los cambios de tarifas previstos, para que en ese lapso la inflación no pase de 10%".
A su vez, Pablo Rosselli de Deloitte, dijo que la suba de precios mensual fue más baja que lo que preveían.
Sin embargo, alertó que la inflación subyacente o tendencial -excluyendo los precios más volátiles- sigue siendo alta (por encima de 10% en los últimos 12 meses), "lo que muestra que las presiones inflacionarias siguen siendo fuertes".
En contrapartida, un hecho que podría seguir contrarrestando esta serie de factores es la tendencia a la baja de los precios internacionales.
EL DATO SORPRENDIÓ. La leve suba mensual del IPC (0,19%) fue vista con sorpresa y agrado tanto por analistas privados como por el gobierno.
El dato de noviembre significó el registro más bajo desde igual mes de 2007 (-0,23%).
Los analistas habían proyectado una suba de 0,3% (en mediana) en la encuesta del BCU, mientras que el ministro de Economía y Finanzas, Álvaro García, dijo el lunes en la Ronda Uruguay para interesar a empresas a buscar petróleo en el país que si bien "hace tres meses el objetivo de inflación era el número uno" "hoy en día no lo es, y quizás sea el número uno y medio".
Los rubros que más incidieron en el aumento del IPC el mes pasado fueron: Muebles y enseres y cuidados de la casa, que experimentó una suba de precios promedio de 2%, y Esparcimiento, equipos recreativos y culturales (+2,3%).
La suba en el primero de estos rubros fue por los aumentos en electrodomésticos (+3,8%), y en el segundo se explicó por alzas en las tarifas de hoteles (+7,4%) y en entradas a espectáculos (+5,3%). En contrapartida, se dio una baja en Alimentos, explicada por la deflación en carnes y derivados (-11,1%).
Hogares pobres se beneficiaron
Contrario a lo que ocurrió a nivel general, los hogares de menores ingresos en Montevideo se beneficiaron de una leve baja en el costo de vida por la disminución de 0,15% de los precios de la canasta de alimentos y servicios, según el Instituto de Estadística de la Universidad de la República.
El presupuesto que permitiría mantener el consumo de la canasta básica de bienes y servicios para esta población, en noviembre, fue de $ 22.911.
La menor presión en los bolsillos vino por el lado de los alimentos que se abarataron en 0,48%, y de los gastos médicos que bajaron su precio 1,02%. Los incrementos con mayor incidencia fueron en ajuar del hogar (3,48%), "esparcimiento y diversión" (4,10%), y otros servicios (0,94%).
Pese a la baja registrada en noviembre, en el acumulado de los 11 meses de 2008 llegó a 6,84%, por debajo del Indice de Precios al Consumo general que acumuló 8,18%. Lo mismo ocurre en los últimos 12 meses a noviembre que para los pobres aumentó 7,01% y en general la inflación fue de 8,51%.