AFP
Los ministros de Finanzas de los 27 países de la Unión Europea (UE) dieron un apoyo prudente ayer en Bruselas al plan de reactivación económica lanzado por la Comisión Europea, aunque sin asumir compromisos concretos sobre fondos.
Durante la reunión en Bruselas, la Comisión aceptó por otra parte revisar las reglas de las ayudas para los bancos enfrentados a la crisis financiera, tras duras críticas de varios países, entre ellos Alemania, por su rigidez.
La reunión del lunes por la noche del Eurogrupo (foro de ministros de Finanzas de los 15 países de la Eurozona), ampliada el martes a los 27 miembros de la UE, estuvo centrada en el plan de reactivación presupuestaria presentado por Bruselas por un monto de US$ 260.000 millones.
En un texto adoptado al final del encuentro de martes, los 27 países de la UE "saludaron" las propuestas hechas por la Comisión Europea, a las que consideran "una buena base" para una respuesta "coordinada" frente a la crisis, "teniendo en cuenta las especificidades de los Estados miembros".
reticencia. "Estamos de acuerdo en decir que un paquete del orden del 1,5% del Producto Interior Bruto" (PBI) "constituiría un estímulo significativo para nuestras economías", agrega el texto.
La prudencia de la fórmula refleja las reticencias de un cierto número de países, empezando por Alemania, para asumir un compromiso firme sobre ese objetivo.
"El debate del impulso fiscal dio lugar a posiciones de todo tipo ayer tarde y también esta mañana. En definitiva, todo el mundo está de acuerdo en que tenemos que hacer un esfuerzo importante, da igual cuándo se adopten las medidas, pero que tengan un gran impacto en el año 2009", explicó el martes el ministro español de Finanzas, Pedro Solbes, en una conferencia de prensa.
Ya el lunes por la noche, el presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Junc-ker, se había negado a asumir la cifra propuesta por Bruselas como una obligación.
"Yo no pondré mucho el acento en estas cifras, lo importante es la dirección y que todo el mundo esté de acuerdo con hacer un esfuerzo importante", había dicho Juncker.
"Coordinar los planes nacionales es más importante que ponerse de acuerdo de manera teórica sobre unas cifras exactas", había añadido. El plan de Bruselas está basado en un abanico de alternativas para que cada país elija la que más le convenga y propone a las naciones del bloque recurrir al déficit público para impulsarlo.
Previsto para dos años (2009 y 2010), el dinero del plan saldrá en su mayoría de las arcas nacionales 170.000 millones de euros, mientras que los 30.000 millones restantes serán aportados por el presupuesto comunitario y el Banco Europeo de Inversiones (BEI).
Países como Alemania y Holanda consideran haber hecho ya un esfuerzo considerable y se niegan a pagar más.
"No participaremos en una carrera insensata de miles de millones" de gasto, dijo la canciller alemana, Angela Merkel.
Bolsas operan con alzas
Los mercados mundiales consiguieron recuperar ayer parte de las fuertes pérdidas que registraron el lunes. El Dow Jones avanzó 270 puntos. Los tres índices principales cerraron con ganancias de más de 3%. La Bolsa de San Pablo subió 0,75% y la de Buenos AIres un 3%. Mientras, las bolsas europeas cerraron en alza, en consonancia con un repunte en Estados Unidos.