Un solo grito: ¡Ammannati!

El pupilo de Umpiérrez ganó por varios cuerpos en la primera edición del clásico Sloop

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PABLO NÚÑEZ

Durante buena parte de su campaña de pistas, Ammannati navegó por los mares de la irregularidad, alternando victorias holgadas con inesperados fracasos. A lo largo de esa etapa se lo vio ganar por varios cuerpos o sino quedar fuera de los cuatro puestos rentados del marcador.

números. Para ser más claros aún, al cabo de sus primeras 14 actuaciones el hijo de First American acumuló cuatro victorias -dos de ellas jerárquicas- y ninguna otra figuración. Pero en los últimos tres meses, el alazán que entrena Elio Umpiérrez logró amigarse con la regularidad, llegando segundo en los clásicos Pastor Victorica y Colombia y tercero en el Miguel y Juan Debernardis, la que hasta ayer había sido su última presentación ante el público.

La disputa de la primera edición del clásico Sloop lo enfrentó ayer ante apenas tres rivales, debido a las deserciones de Viejo Curda, Etna`s Boom, Silver Pres y Gomek, todas ellas ocasionadas por una epizootia de tos y fiebre que provocó casi unas cuatro decenas de borrados en la reunión de trece carreras que ofreció ayer Maroñas.

Entre los "sobrevivientes" que lograron llegar inmunes a la hora de la largada, se destacaba la presencia de El Copetón, que venía de ganar sin convencer en el De Castro Pérez pero que durante su preparación para esta competencia había llenado el ojo de propios y extraños realizando lujosos ejercicios que hacían prever una total recuperación de su parte.

Pero tal presunción no se vio reflejada en la pista, ya que El Copetón continuó con la línea descendente que, pese a ganar, había marcado en sus dos últimas presentaciones. Todo lo contrario sucedió con Ammannati, que no sólo mantuvo su regularidad sino que además rindió como en sus mejores tardes, dando razón a aquellos que aseguran que cuando sus "nanas" se lo permiten es capaz de ganar cualquier carrera.

Los primeros 400 metros de la prueba mostraron a El Copetón, Blasty y Ammannati compartiendo el liderazgo y a sus jockeys especulando con el trámite de carrera. A todo esto, lejos quedaba Palpelu, ocupando una posición que a la postre jamás podría abandonar.

Cerca del palo de los "mildós", Carlos Bueno serenó a su conducido, dejándolo tercero a un par de cuerpos de El Copetón y Blasty. "Dejé que se pelearan los otros dos adelante para darle un poco de aire al mío y poder sacarlo afuera para que corriera libre", explicó el jockey nacido en Tacuarembó. Paulatinamente lo fue acercando y al entrar a la recta final ya estaba delante de Blasty y a las patas de El Copetón. Éste tiró la toalla antes de lo previsto y el del Aurora pasó al frente y amplió diferencias. La carrera se terminó ahí. En el disco, Ammannati apareció con nueve cuerpos de ventaja sobre El Copetón y Blasty, que en puesta compartieron el dinero del segundo puesto.

"Por su salud, es un caballo muy difícil de entrenar. Por suerte tiene un cuidador como Elio (Umpiérrez). Para él es este triunfo", manifestó Bueno. La otra cara de la moneda era Mario González, quien cabizbajo se lamentaba por el fracaso de El Copetón: "No tenía fiebre ni tos, pero después del paseo quedó agitado. No es normal lo que le pasó. Ojalá se recupere para el 6 de enero", expresó.

La cifra

6 Fueron las ocasiones en que Carlos Bueno condujo al hijo de First American. Dos de ellas terminaron en victorias clásicas.

Los metros que sobraron

El pupilo de Elio Umpiérrez recorre los últimos tramos del cotejo libre de complicaciones y con Blasty y El Copetón disputándose la segunda colocación, la cual a la postre compartirían en puesta.

Momento de definiciones

Por el centro de la pista, Carlos Bueno comienza a exigir a Ammannati y el descendiente de First American se va apoderando del comando del reducido lote, ante el infructuoso esfuerzo del gran favorito El Copetón.

Rumbo al disco

A falta de 150 metros para el final de la competencia, el defensor del stud Aurora corre con el triunfo asegurado. Detrás, Blasty recupera terreno y va en busca del segundo puesto ante la merma de El Copetón.

El último codo

Los cuatro participantes del clásico Sloop ingresan a la recta final. A esa altura, El Copetón mantenía su condición de líder, seguido de cerca por Blasty y Ammannati. Lejos, Palpelu cerraba la marcha.

El defensor del aurora hizo uso exclusivo del foco

A pocos metros del final de la carrera, Carlos Bueno busca su mejor postura y se apila en el alazán llevando su fusta como adorno y con varios cuerpos de ventaja sobre sus rivales. La toma gráfica de Darwin Borrelli muestra a Blasty, uno de sus escoltas, fuera de foco.

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