El clima mejoró hoy en el sur de Brasil y permitió a los trabajadores de rescate reanudar la ayuda a las víctimas de las inundaciones en el estado de Santa Catarina, las cuales dejaron, por ahora, más 100 muertos y generaron caos entre 80.000 residentes.
Las fuertes lluvias, que ayer causaron la suspensión de las operaciones de rescate, disminuyeron de intensidad, permitiendo a las autoridades continuar con la búsqueda de las 19 personas que se encuentran desaparecidas e intensificar la ayuda para los afectados por las inundaciones desde el fin de semana pasado.
Helicópteros de la Fuerza Aérea han estado en tierra desde ayer a consecuencia del mal tiempo, que podría regresar esta semana e incrementar nuevamente el riesgo de avalanchas.
Un hospital militar móvil fue instalado hoy cerca de las ciudades de Itajai e Ilhota, donde hasta ahora han fallecido 39 personas, la mayor parte a consecuencia de avalanchas de lodo.
El número de muertos se incrementó hoy a 110, luego que las autoridades confirmaron una muerte más causada por un alud, dijo el departamento de defensa civil del estado en una declaración. Ayer se sacaron nueve cadáveres del lodo y de los escombros.
Las casi 80.000 personas desplazadas por las inundaciones se han refugiado en iglesias, escuelas, gimnasios y otros edificios públicos. Ellas continúan dependiendo de la ayuda de voluntarios y soldados para tener acceso a medicinas, alimentos, agua y ropa.
AP