TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
La pantalla de cine y el telón del teatro municipal de Treinta y Tres fueron totalmente consumidos por el fuego de un incendio ocurrido el jueves de tarde, antes de las 18 horas.
Fue un descuido que pudo costar mucho más caro. Un fragmento de metal incandescente, que cayó de una soldadura, pudo haber ocasionado una verdadera tragedia para la cultura olimareña.
Mientras obreros de la empresa que realizan el reemplazo del techo del teatro municipal estaban trabajando en la zona posterior del escenario, elementos plásticos que se encontraban en el lugar tomaron fuego y rápidamente las llamas ganaron un viejo cortinado de la sala.
Rápidamente fueron alcanzados otros elementos, entre ellos algunas colchonetas que estaban en el lugar, lo que generó una espesa humareda que salía por la parte superior del edificio.
Pero las pérdidas más relevantes fueron la destrucción total del telón y la pantalla de cine, que funcionó hasta la semana pasada, cuando las proyecciones fueron suspendidas para llevar a cabo la obra en cuestión. El teatro es utilizado también para eventos políticos y sociales.
Los bomberos pudieron actuar antes de que las llamas se extendieran a la vieja estructura de madera que soporta el techo, o al mismo piso del lugar, también de madera, que apenas perdió algunas tablas.
También fueron afectadas algunas butacas de la primera fila y parte de la instalación eléctrica de la parte posterior del escenario.
La Intendencia de Treinta y Tres evaluará si hace un reclamo a la empresa por los daños provocados por el incendio al teatro y cine municipal, informó a El País el intendente Gerardo Amaral.