Londres - La cadena comercial británica de bajo costo Woolworths, una de las más tradicionales de Gran Bretaña, se presentó anoche en bancarrota como consecuencia de la crisis económica, y cerrará sus 830 locales en el país, poniendo en peligro los puestos de trabajo de unos 30.000 empleados.
La firma, que abrió su primer local en Inglaterra hace más de 100 años, contaba con deudas de 385 millones de libras (unos 591 millones de dólares) y sufrió debido a la crisis crediticia y la falta de préstamos bancarios.
Según se informó hoy, todos sus locales en Gran Bretaña cerrarán para después de Navidad.
Debido al gran número de empleados que podrían verse afectados, el gobierno británico trató de intervenir anoche hasta último minuto para evitar el colapso de la empresa, pero sin éxito.
En tanto, la actual crisis económica también afectó a la cadena comercial MFI de productos para cocina y muebles, que anoche se presentó en bancarrota. La compañía informó que cerrará unos 26 locales en el país y despedirá a 260 empleados.
Mientras, cientos de locales de ropa, librerías, calzado, como también de otros productos, decidieron anunciar masivas rebajas y saldos prenavideños para intentar atraer a los consumidores que se han mostrado hasta ahora reacios a gastar para el período festivo.
ANSA