Un hombre que desde hace seis años cometía irregularidades con facturas fue procesado con prisión por defraudación tributaria y falsificación de documento privado.
El individuo fue denunciado por la Dirección General Impositiva (DGI), que comenzó a investigar las maniobras que realizaba tras la inspección a otra empresa, donde encontró boletas adulteradas a nombre del procesado.
Según la denuncia, el dinero evadido en impuestos, más multas y recargos, es superior a los US$ 4 millones.
El juez penal Néstor Valetti y la fiscal Mónica Ferrero realizaron la investigación de lo denunciado por la DGI y coincidieron en el procesamiento con prisión.
trabajos. El individuo había tenido una unipersonal, por la que realizó sus aportes en regla hasta la crisis del año 2002.
Pero desde esa fecha en adelante falsificó facturas de empresas reales y ficticias y las volcó al mercado, logrando no pagar aportes por los negocios que realizaba.
Diversos trabajos de imprenta y venta de uniformes para empresas fueron algunos de los rubros en que el procesado incursionó y entregó boletas ilegales a diferentes firmas de plaza. A su vez, dichas empresas ingresaban las boletas en sus registros, desconociendo que no estaban en regla.