Los negocios por tierras están casi paralizados y con precios en descenso

Situación. Crisis genera incertidumbre en inversores

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Desde que se desató la crisis económica y se produjo una drástica baja de los precios de los commodities agropecuarios el mercado de compra-venta de campos está casi paralizado.

Meses atrás la venta y arrendamiento de campos con aptitud ganadera o agrícola mostraba una fluidez inusual.

Hoy la realidad del mercado es otra. Es que la crisis económica desatada en septiembre, impuso en el mundo una gran incertidumbre, tiró abajo los precios de los commodities agropecuarios y, como un efecto en cascada, esa baja también repercutió sobre el interés de los inversores o arrendadores de los campos.

"El mercado es casi nominal, porque los vendedores no bajan los precios y los compradores buscan hacer sus negocios a valores más bajos", aseguró a El País Eduardo Caldeyro, operador de mercado.

Las dos puntas "están en sus rincones" y eso hace difícil que se concreten negocios.

Hasta antes de que se desatara la crisis económica mundial, la locomotora del mercado "eran los campos agrícolas", los que, a su vez, "generaban que los demás rubros se movieran y así se iban generando negocios", explicó Caldeyro.

Sin embargo, "el mercado ya se había enlentecido a mitad de año, porque los interesados consideraban que los precios habían llegado a un nivel muy alto", aseguró Luis Bruno, de la empresa Bruno, Arroz y Cía.

Según la visión de este operador el primer rubro que sintió la escala de precios fue la forestación y otro indicador clave, fue que, con campos agrícolas del litoral, que son los más valorizados por su alto potencial productivo, "no se registraron negocios fluidos porque los vendedores estaban en posiciones muy altas", explicó Bruno.

Pero la escalada de precios también había alcanzado a los campos de zonas en desarrollo, como los del noroeste, aptos para cultivos agrícolas como es el caso del arroz.

TENDENCIA. Para Bruno, la crisis económica "terminó de marcar una tendencia", pero siguen existiendo interesados en estos negocios.

"Hay consultas, pero muchos vendedores no ajustaron todavía los precios. Aquel vendedor que los ajuste, puede encontrar a alguien que respalde el negocio".

El operador recordó que los campos que antes se pagaban a razón de US$ 7.000 la hectárea, hoy pasaron a valer US$ 5.000 por hectárea (era el precio que se pagaba por campos agrícolas). "La baja es de entre 20% y 25%", estimó Bruno.

Mientras tanto, a nivel de arrendamientos, la sequía, que sacude varios departamentos, también paralizó los negocios.

El operador de Bruno, Arroz y Cía., aseguró que los negocios se están queriendo reformular a nivel de campos agrícolas, pero no a valores constantes de moneda, sino a nivel de producto plantado.

Los valores "se están reajustando a nivel de kilos de producción" y ya no se usa tanto la referencia de precios, explicó el operador del mercado.

En primer semestre se arrendaron 529.000 hás

Durante el primer semestre del año, los precios de los arrendamientos subieron 78%, según un relevamiento efectuado por la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), dependiente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

En ese período se realizaron 1.384 contratos de arrendamientos por un total de 529.000 hectáreas y US$ 56,4 millones, con un precio promedio de US$ 107 la hectárea, según la fuente.

De ese total, el 54% correspondieron a tierras con destino a la agricultura de secano, rubro que alcanzó el máximo valor con un promedio de US$ 224 por hectárea.

En la otra punta, se colocaron los arrendamientos con destino a ganadería, con un promedio de US$ 41 por hectárea y por año.

Los departamentos con mayor área arrendada fueron Río Negro, Durazno, Tacuarembó y Artigas, que acumularon el 40% de la superficie total y aproximadamente el 35% del monto registrado, según el relevamiento del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

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