Los trabajadores de la fábrica Las Acacias alcanzaron un acuerdo con la empresa por el cual los 17 obreros que habían sido despedidos, mantendrán sus trabajos.
El convenio, suscrito ayer en la Dirección Nacional de Trabajo, habilita el pago del 50% de los jornales que perdieron con motivo de la ocupación de la planta entre el 29 de octubre y el 7 de noviembre. Ese día fueron desalojados por orden judicial.
El conflicto se originó por el reclamo de unos 50 trabajadores por los bajos salarios que perciben. El dirigente sindical Roberto Curci dijo a El País que un 60% de los trabajadores de Las Acacias ganan un mínimo de $ 4.990 mientras que en Adria el piso salarial supera los $ 9.000.
Además, el acuerdo crea una comisión tripartita que controlará que cada tres meses los obreros en el seguro de paro se reincorporen a sus tareas. Actualmente hay unos 20 trabajadores en esa situación.
GOLF. Por otra parte, el Ministerio de Trabajo participó en una reunión por el conflicto entre la directiva del Club de Golf y el sindicato de caddies.
Las tratativas fueron estériles al punto que el Ministerio de Trabajo no llegó a plantear ninguna fórmula ante la distancia entre dirigentes y sindicalistas.
Una fuente del Club de Golf dijo que los caddies -que hace más de 100 días se instalaron en una carpa frente al complejo deportivo- mantuvieron su planteo de que 21 de ellos vuelvan a trabajar; un mínimo de $ 350.000 a cada uno por supuestas licencias, salarios vacacionales y aguinaldos acumulados, y un sueldo mínimo de $ 6.300. Dejaron por fuera los aportes al BPS porque consideran que éste le hará pagar al club los aportes indefectiblemente, al considerarse personal dependiente. El vicepresidente del BPS, Heber Galli, dijo que existe una resolución que establece que la institución estudiará caso a caso para determinar si existe o no relación de dependencia.
El club ratificó su última oferta que consiste en el pago de $ 1.800.000 a los caddies en conflicto pero no el reintegro, debido a la merma en el trabajo y por la radicalización del conflicto que ha provocado pérdidas económicas por la suspensión de eventos.