WASHINGTON | AFP
Los gobiernos trataban ayer de amortiguar los efectos de la crisis que golpeó de lleno al sector automotor, como muestran los anuncios de despidos en todo el mundo, y que hizo caer al petróleo por debajo de los US$ 50, algo no visto en años.
Cuatro Senadores estadounidenses demócratas y republicanos anunciaron en un comunicado que "discutirán los detalles del acuerdo bipartidista sobre el proyecto para apoyar a la industria automotriz", pero el líder de la mayoría demócrata del Congreso restó viabilidad al proyecto, tras lo cual Wall Street se precipitó en picada.
La Bolsa de Nueva York se hundió otra vez, cayendo a su nivel más bajo en cinco años y medio, afectada por la degradación de la economía estadounidense y la ausencia de respuesta política a la crisis en la industria automotriz: el Dow Jones perdió 5,56% y el Nasdaq 5,07%.
"Es muy peligroso, el mercado prueba sus pisos", consideró Lindsey Piegza, de FTN Financial.
Las plazas latinoamericanas también se desplomaron. Buenos Aires perdió 6,58%, México 2,09%, Santiago 3,56%. Sao Paulo y Lima no operaron.
El petróleo tocó nuevos pisos en la jornada, como consecuencia de los temores a una caída prolongada de la demanda, que le ha hecho perder dos tercios de su precio, en relación su récord de julio pasado, en más de 147 dólares.
En Nueva York, el West Texas Intermediate terminó en US$ 49,62, en baja de cuatro dólares y el Brent negociado en Londres cerró en US$ 48,08, en baja de US$ 3,64.
Francia anunció la creación de un multimillonario fondo de inversiones y China desveló un plan para proteger empleos y evitar un estallido social.
Las bolsas sufrían de nuevo enormes pérdidas, tanto en Europa como en Asia, en reacción a un sinfín de malas noticias que van de la mayor caída de las exportaciones japonesas en siete años al riesgo de deflación en Estados Unidos.
Tras las debacles de bancos y entidades financieras, ahora es la industria automovilística la que centra el protagonismo de la crisis.
En Francia, PSA Peugeot Citroen anunció el recorte de 3.550 empleos; en Japón, Isuzu Motors y Mazda Motor harán otro tanto con 2.700 puestos de trabajo.
Igual de apurados están los fabricantes estadounidenses. Los directivos de los "tres grandes de Detroit" -General Motors, Ford y Chrysler- habían advertido que se encaminaban a un "colapso catastrófico".
Este jueves, los senadores estadounidenses alcanzaron un acuerdo bipartidista para salir en ayuda del sector. La Casa Blanca pidió al Congreso aprobar el plan de apoyo "lo más rápido que pueda".
El mismo Senado abrió una investigación sobre las causas de la crisis financiera mundial, buscando determinar el papel de las agencias de notación en la burbuja hipotecaria que luego estallaría, afirmó este jueves el Wall Street Journal.
En Gran Bretaña, los fabricantes y vendedores de coches pidieron al gobierno que ayude al sector brindándole posibilidades de créditos y avales para su supervivencia.
Rolls Royce, el fabricante británico de motores de avión, anunció que suprimirá 2.000 empleos en todo el mundo en 2009. El fabricante militar BAE Systems también suprimirá unos 200 empleos.
La farmacéutica anglo sueca AstraZeneca informó también del cierre de tres fabricas en España, Bélgica y Suecia, lo que dejará en la calle a 1.400 trabajadores.
Los gobiernos tratan de adoptar medidas capaces de capear el temporal.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció el jueves la creación de un fondo estratégico de inversiones de 20.000 millones de euros (25.000 millones de dólares) para ayudar a sus empresas en sectores claves a enfrentar la crisis sin caer en manos extranjeras.
En China, el gobierno calificó de "crítica" la situación del empleo y anunció un plan para proteger puestos de trabajo y ayudar a los desempleados, principalmente a aquellos obreros procedentes del campo que se han visto obligados a regresar a sus pueblos por los despidos.
"La situación es crítica y aún podría verse más influida" por la crisis, dijo el ministro de Seguridad Social y Recursos Humanos, Yin Weimin.
Letonia, duramente vapuleada por la crisis, anunció que pedirá formalmente la ayuda del FMI y la Unión Europea.
Los países nórdicos anunciaron por su lado un préstamo conjunto de US$ 2.500 millones de dólares a Islandia, que se suma al crédito de US$ 2.100 millones aprobado el miércoles por el FMI.
Islandia se transformó así en el primer país de Europa occidental en obtener un préstamo del FMI desde Gran Bretaña en el año 1976.
Empeora situación de Japón
Japón se hundió aún más en la recesión en el mes de octubre, con la mayor caída de sus exportaciones en siete años y un sorprendente déficit comercial, debido a la revalorización del yen y la brutal ralentización de la demanda entre sus principales clientes. La segunda economía mundial, cuya fuerza reside en su comercio exterior, registró en octubre un déficit comercial de 63.920 millones de yenes (US$ 665 millones), frente al excedente de 999.440 millones de yenes un año antes, anunció el jueves el ministerio de Finanzas.
Japón suele tener déficit comercial en el mes de enero, por los muchos días festivos. Pero es sólo la segunda vez en 26 años que la balanza comercial nipona es negativa en un mes distinto. El caso anterior remonta al pasado agosto y el antepenúltimo a noviembre de 1982.
Desempleo en EE.UU. registró su nivel más alto en 16 años
Sacudido por nuevas alarmas sobre desocupados, el Congreso se apresuró ayer a aprobar una legislación para mantener fluyendo los cheques de ayuda por desempleo durante las festividades navideñas para un millón o más de estadounidenses.
El Senado votó después de un informe, que las solicitudes nuevas de ayuda por desempleo alcanzaron su nivel más alto en 16 años y que la cifra de estadounidenses que buscan trabajo superó los 10 millones.
La Casa Blanca, que se había opuesto a una legislación más amplia que contenía la extensión del apoyo, exhortó a que se aprobara la versión nueva y dijo que el presidente George W. Bush la firmaría rápidamente.
En momentos en que el Congreso se preparaba para un receso, quizá por lo que resta del año, no había alcanzado una resolución sobre una posible ayuda a la industria automotriz, lo cual, de no ocurrir, podría llevar al desempleo a miles de personas más, incluso a millones.
En cuanto a la ayuda por desempleo, ésta terminaría al final del año para aproximadamente 1,1 millones de personas sin la extensión aprobada, dijeron patrocinadores de la medida, la cual se calcula costará cerca de 6.000 millones de dólares.
"Las cifras clamaban una extensión del seguro de desempleo y un paquete fuerte de estímulo ahora, y no más tarde``, señaló el senador demócrata Charles Schumer antes de que el Senado aprobara la provisión por votación oral. La cámara baja había aprobado la medida en octubre.
En lo que ha transcurrido del año, se han perdido más de 1,2 millones de empleos.