Santiago | Como un "hecho insólito" calificó ayer el juez Carlos Gajardo la sorpresiva aparición de un individuo que desde hace 35 años figuraba como uno de los 1.200 detenidos-desaparecidos bajo la dictadura del general Augusto Pinochet.
Durante todos estos años Germán Cofré Martínez vivió en Mendoza, Argentina, luego de haber estado detenido un tiempo en un cuartel de la policía secreta en 1973. En Mendoza vivió y formó una nueva familia, según se informó. La semana pasada reapareció en Chile.
La situación fue denunciada a las autoridades por la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, que reaccionó molesta y pidió una investigación.
"Nos parece que no se puede permitir algo así. La práctica de la desaparición forzada fue una situación que nos costó muchos años demostrar", declaró la presidenta de la Agrupación, Lorena Pizarro.
El juez Gajardo, a cargo de causas sobre violaciones a los derechos humanos bajo la dictadura, tomó declaraciones a Cofré y señaló a la prensa que el individuo no explicó las razones de su salida del país. Según el magistrado, el hombre dijo en el interrogatorio judicial que desconocía que apareciera en las listas de desaparecidos, aunque en 1995 sus familiares en Santiago de Chile recibieron los restos óseos de una persona que fue identificada, ahora se sabe que por error, como Cofré.
La desaparición de Cofré fue denunciada en 1992 por su esposa, fallecida en 2007. Desde el gobierno anterior del presidente Ricardo Lagos, los familiares de desaparecidos y detenidos durante la dictadura (1973-1990) perciben pensiones y otros beneficios. AP, AFP y ANSA