Volver a Jardines significa para Gerardo Pelusso recuerdos imborrables. Allí dio su única vuelta olímpica como técnico campeón uruguayo dirigiendo a Danubio y, casualmente, luego de ganarle la final del 2004 a Nacional. Nadie mejor que él sabe lo que significa ser visitante allí. "Para el que va a Jardines es bravo. Yo estuve del otro lado y puedo decir que es una gran ventaja para Danubio jugar en su casa por el papel que juega la gente, tanto a favor del equipo como en contra del rival", dice el floridense con todo derecho. Si bien recordó que les fue bien la última vez, no quiere confiarse en que esta vez correrán la misma suerte. "Es cierto, ganamos 3 a 1, pero Danubio siempre es muy complicado y más en su casa".
Pelusso tuvo palabras de gran respeto y admiración por quien estará sentado en el banco de la franja esta tarde, Martín Lasarte. "Es un gran entrenador y por sobre todas las cosas es un caballero. Además, Martín me lleva una ventaja y es que quizá conoce más a Nacional que yo".
Los puntos que estarán en juego a partir de las 17 horas serán cruciales. Todos los protagonistas saben la importancia que tienen no sólo en la tabla, sino en el estado anímico de los planteles de aquí en más. Sin embargo, Pelusso cree que "son muy importantes, pero no diría definitorios porque todavía quedarán cuatro partidos por jugarse. Lo que sí el partido tiene un peso extra por todo lo que encierra hoy un Nacional-Danubio, equipos que en la última década se han repartido la mayoría de los títulos".