Venezolano solidario

Lejos de su Venezuela natal, el padre Mario, vestido con bermudas y camisa remangada, cura desde hace una década las heridas de la guerra en el Este de la República Democrática del Congo (RDC), donde a los huérfanos y niños abandonados se han unido ahora los desplazados. A sus 50 años, Don Mario es miembro de la congregación religiosa San Francisco de Sales, creada por el sacerdote italiano Juan Bosco en el siglo XIX y dedicada a la educación de niños pobres. Fiel a los ideales de su congregación, el cura trabaja desde hace 20 años con los niños humildes de la RDC (ex Zaire), primero en Lubumbashi y ahora en la periferia de Goma. Instalado en una pequeña oficina, en el centro de un complejo con aires de enorme escuela primaria, el padre Mario manipula con sus dedos de obrero tiendas de campaña en miniatura en busca de pragmatismo para los desplazados.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar