"Crisis son cuando no se puede vender y de esas he pasado varias, me comentó un cliente, pero agregó que esto es una adecuación de valores y momentos con dificultades, porque cuando hay interés de comprar y las cosas se venden, hace ver que el futuro es promisorio. Además porque producir alimentos es estar en el camino de lo que el mundo necesita". Así reflexionó Gerardo Zambrano tras el remate de Plazarural que finalizó ayer, con administración del Banco República.
Es que aún cuando hubo readecuación de valores, se logró comercializar el 81% de la oferta del catálogo y el 88,5% de los lotes que efectivamente se remataron finalmente.
"Quedamos conformes, uno se acostumbra al mercado, y vender el 90% de una oferta abultada y con todo en contra no es poco", agregó el martillero. Según su punto de vista, "evidentemente hay una zona importante del país que tiene necesidad de vender por la falta de disponibilidad forrajera y hay claramente una zona Norte donde hay pasto y está aprovechando la necesidad de venta de la mayoría del país".
Otro aspecto, según Gerardo Zambrano, es que "a pesar de la falta de forraje, de la situación del gordo con dificultades de entradas y de las noticias adversas, pese a todo eso hay un precio al que se vende prácticamente todo y se vio".
El detalle de valores máximos, mínimos y promedios, expresados en dólares, fue: 2.254 terneras: 1,00, 0,69 y 0,786; 259 terneros/as: 0,90, 0,83 y 0,874; 1.273 vaquillonas 1-2 años: 0,90, 0,635 y 0,716; 420 vaquillonas más 2 años: 0,71, 0,65 y 0,675; 526 vientres preñados: 330, 235 y 300; 178 vientres entorados: 222, 175 y 208; 2.220 piezas de cría: 200, 131 y 161. En total se vendieron 14.824 vacunos en 232 lotes.
"En definitiva, una vez más Plazarural demostró que sigue siendo referencia de reposición y cría", dijo Zambrano.