La Policía Metropolitana puso hoy a la venta su sede central en Londres, New Scotland Yard, donde realizaba sus operaciones centrales desde la década de 1960.
Sin embargo, se informó que el nuevo propietario del edificio volvería a alquilar las oficinas a Scotland Yard.
La noticia se dio a conocer tras una reunión secreta hoy de la Autoridad de la Policía Metropolitana.
La fuerza paga una renta anual de 7 millones de dólares por el edificio, que tiene un costo total de 150 millones de dólares y cuenta con vistas al exclusivo barrio de Westminster.
La sede de Scotland Yard es visitada por miles de turistas diarios y se está incluida en la guía oficial de turismo de Londres.
Allí opera el Comando Anti-terrorista y otras unidades secretas de la Policía.
Según Land Securities, propietaria del edificio, ya habría interesados para adquirir el lugar, entre ellos inversores de Oriente Medio.
ANSA