El ministro de Economía, Álvaro García, manifestó su conformidad con la salida que la bancada de senadores del Frente Amplio acordó para votar las venias de los nuevos directores del Banco Central (BCU).
García admitió que le preocupaba la acefalía en parte de la dirección de la autoridad monetaria, en medio de la crisis financiera internacional.
Los comentarios del Secretario de Estado fueron realizados al senador comunista Eduardo Lorier, durante un contacto telefónico mantenido ayer.
En la conversación, Lorier le trasmitió que existía acuerdo en el oficialismo para votar hoy las venias de Mario Bergara como presidente del BCU y de Jorge Gamarra para ocupar la dirección de la institución.
Por el momento, el vicepresidente César Failache permanecerá en el cargo.
La controversia por las venias en el oficialismo se produjo luego que la bancada del Espacio 609 y Lorier se negaron a votar a Umberto Della Mea como vicepresidente del BCU.
El nombre de Della Mea había sido impulsado por el ex ministro de Economía, Danilo Astori, y avalado por el presidente Tabaré Vázquez. Empero, ante la negativa de siete senadores a acompañar el nombre de Della Mea, se acordó votar las venias de Bergara y Gamarra y posponer la del vicepresidente.
En tanto, en filas del Partido Nacional el senador Jorge Larrañaga afirmó que está dispuesto a que su sector Alianza Nacional vote las venias propuestas por el Poder Ejecutivo, por entender que es "una vergüenza" que en medio de la crisis el BCU no tuviera completado el directorio. Unidad Nacional, también votará las dos venias que apoya el oficialismo, en tanto el Partido Colorado apoyará los tres nombres propuestos.