É Uma Pintura se reencontró con la victoria en el clásico Turturiello

Colombo planea ahora correrlo en el Anchorena (G.I) de San Isidro

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PABLO NÚÑEZ

Los primeros metros del clásico Constante R. Turturiello ofrecieron una escenografía que pocos podían esperar, ya que adelante no estuvo el gran favorito É Uma Pintura, uno de los seguros punteros que presentaba la carrera en lo previo.

Quien no se mostró sorprendido por lo que ocurrió durante esa partida inicial fue el entrenador Ricardo Colombo, el ideólogo de esta nueva manera de correr del defensor del stud Jamil Joao Samara: "Cuando vino a correrlo Jorge Ricardo me contó que él había montado a Pavillón, el padre de este potrillo y que al igual que él era muy fogoso en sus primeras carreras, pero me dijo que luego fue madurando y se dejó correr de menor a mayor, ganando clásicos incluso hasta en 2.000 metros y nosotros apuntamos a eso con É Uma Pintura, así que le pedimos a Mieres que tratara de amansarlo. Por suerte pudo hacerlo", explicó el cuidador.

En definitiva la nueva estrategia dio sus frutos, merced a las virtudes del melense Núber Mieres y también a los positivos signos de maduración que mostró una vez más el ganador del último Gran Premio Criterium (G.II).

De todos modos, no hizo falta la presencia del favorito para que la primera mitad del cotejo tuviera un ritmo por demás intenso. Café Caín picó en punta, pero metros después cedió su posición ante el avance de Gay Expression y Our South. Este último quedó al frente al llegar a los mil, luego de 22"15c de carrera. Apenas Mieres se lo propuso É Uma Pintura comenzó su remontada, ganando posiciones por el lado exterior hasta igualar la línea de Our South cuando a la carrera le quedaban unas ocho cuadras de vida.

Cuando se acabaron las curvas, Mieres miró hacia atrás y con luz llevó a su conducido hacia los palos. Se distanció de sus rivales y los primeros aplausos se hicieron oir. A un par de cuadras del disco, lo llamó al orden un par de veces para que supiera que aún quedaba un trecho por recorrer. El alazán mantuvo su paso y llegó a la sentencia siete cuerpos y cuarto antes que Boa Viagem, uno de los menos apostados del lote. Tercero finalizó Café Caín, a menos de un largo del principal escolta.

Tras el triunfo, Colombo se mostró complacido y expresó que ahora piensa enfrentarlo con los mejores milleros de la vecina orilla en el Anchorena de San Isidro.

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