"Se pudo decidir en un día, pero sentando un precedente funesto"

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JORGE SAVIA

Abogado, escribano, ex diputado colorado por Maldonado, ex subsecretario de Turismo y ex vicepresidente de PLUNA, el hoy titular de la Mesa Ejecutiva de 1a. División de la AUF reveló que el Dr. José L. Corbo lo llamó ayer para respaldar lo actuado por el órgano que preside en el polémico caso Nacional-V. Española. Asimismo, aludió a una presunta inacción a la que refirió el neutral Ovidio Cabal, enfatizó que la Mesa "ha resuelto cosas muy difíciles, actuando con firmeza en muchas circunstancias", pero "el límite de una decisión está en no violar los reglamentos".

-El neutral Ovidio Cabal dijo que un motivo por el cual el tema de Nacional-Villa Española no se resolvió más rápido fue porque "en su momento esperábamos (el Ejecutivo de la AUF) una respuesta de la Mesa Ejecutiva y nunca se produjo".

-La Mesa ha sido más que diligente. El 1° de septiembre adoptó una resolución que es la única que podía adoptar: pasar el formulario de Prudente con el hecho denunciado al Tribunal de Penas, porque el artículo 80.3 del Reglamento establece una palabra, que dice "automáticamente", y no da otra alternativa; la Mesa no puede entrar a analizar lo que dice Prudente y, automáticamente, tiene que pasarlo al Tribunal de Penas. Esa resolución no fue apelada y ahí, entonces, fijó posición la Mesa: es competencia del Tribunal de Penas. Después se dan una serie de hechos que terminan con la anulación del fallo de ese tribunal; y en esa oportunidad, tampoco hubo omisión de la Mesa, sino que estableció que estaba inhibida de actuar.

-¿Por qué?

-Por tres motivos: primero, porque ya habíamos sentado posición en una resolución que no fue apelada, de mandarlo al Tribunal de Penas; segundo, porque como lo reconoce el propio club denunciante de la nulidad, que es Nacional, la Mesa Ejecutiva ya había tomado posición frente al Colegio de Árbitros en lo que es el comienzo de toda esta situación, que fue no participar de que se le dieran instrucciones de eventuales sanciones por el planteo del Colegio de Árbitros y la Escuela de Árbitros. Tan es así, que Nacional cita a quien habla como principal testigo de su defensa, y no como testigo de hechos personales, sino de lo que había actuado la Mesa. Parece obvio, pues, que quien fue testigo no puede ser a la vez juez; es aquello de que no se puede ser juez y parte. Al haber establecido un prejuzgamiento, la Mesa Ejecutiva estaba inhibida, después, de resolver.

-¿Y cuál fue la tercera razón que inhibió a la Mesa de actuar?

-El Tribunal de Apelaciones no sólo dijo "que lo resuelva la Mesa" Ejecutiva, sino que dijo cómo se debe resolver; y ahí, aunque se compartieran los argumentos del Tribunal de Apelaciones, por razones de delicadeza y decoro, se crea una inhibición al otro órgano: si lo deriva para que lo resuelva, no le puede decir cómo lo debe resolver, máxime cuando esa resolución de la Mesa Ejecutiva es apelable ante el propio Tribunal de Apelaciones.

-Lo real es que la decisión se prolongó demasiado.

-Sí, pero en este hecho, tanto la mayoría del Consejo Ejecutivo, como la mayoría de la Mesa Ejecutiva, han actuado con gran ponderación y respeto por las normas reglamentarias. Si dos autos chocan en la calle, de inmediato concurre la policía y hace el parte; eso es lo que hace la Mesa Ejecutiva, o el Consejo Ejecutivo, cuando intervienen. Y aunque usted esté totalmente convencido que la razón es suya, ese parte policial se debe derivar a un tribunal, a un juez, que es el que va a decir, si hay o no hay reparaciones, si hay o no culpa. Además, hay otro aspecto importante.

-¿Cuál?

-Aún siendo concientes de lo trascendente de los planteos de Nacional y de Villa Española, la Mesa Ejecutiva, y también el Consejo Ejecutivo, tuvieron más en cuenta cómo se resolvía el tema. Se pensó en el futuro y no quiso sentar un precedente que sería de pan para hoy y hambre para mañana; si esto se resolvía en la vía administrativa, en la vía ejecutiva, y no jurisdiccional de los tribunales, sentábamos un antecedente nefasto por el cual mañana, cualquier club, por cualquier motivo, demoraba 5` o 10`, tenía uno o dos jugadores lesionados, otros suspendidos, podía hacer cualquier maniobra e iba a venir para que la Mesa Ejecutiva, automáticamente, fijara el partido nuevamente. La asamblea, además, demostró que todos los clubes, sin excepciones, reconocieron que ante un hecho controvertido tiene que haber, necesariamente, un pronunciamiento de un tribunal; de un órgano jurisdiccional.

-¿No hubo, entonces, ninguna forma de resolver esto rápidamente?

-La Mesa Ejecutiva, o el Consejo Ejecutivo, podían haber resuelto esto en un día, no tenga ninguna duda; pero sentando un precedente absolutamente negativo, que a veces no se valora, que es el respeto de las formas, de los procedimientos, porque un órgano administrativo hubiera estado resolviendo un tema controvertido. Y eso es lo que se quiso evitar. La Mesa tiene antecedentes de que no le tembló la mano cuando hubo que resolver. Cuando hubo que preservar el Centenario, contra Nacional, contra Peñarol, por el partido Uruguay-Ecuador, la Mesa cuidó que el estadio estuviera sin que se jugara en los días previos, y nadie se quejó de la cancha. Si no lo hubiéramos hecho así, hoy seríamos los responsables de aquel empate.

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