EDWARD PIÑÓN
Si nos guiáramos por la forma en la que se ha procedido hasta la fecha, bien podríamos establecer que el resultado del partido que nunca se jugó entre Nacional-Villa Española no se conocerá hasta mediados del 2009.
Tal como vienen dándose los pasos, parecen querer esperar qué es lo que sucede con el Campeonato Uruguayo para determinar lo que se hace con esos tres puntos. Los muchachos de la AUF, a esta altura ya no se les puede decir dirigentes porque no son capaces ni de dirigir el tránsito, dan tristes señales y las sospechas irremediablemente se levantan en cada acción.
Aunque les duela, la sensación que dan es que están acomodando el cuerpo para ver si definitivamente Nacional quedó perfilado para campeón y Peñarol no tiene posibilidades de pelear la tabla anual y el certamen. Con tanta derivación del tema de un lado al otro, hasta parece que quisieran demostrar que siempre hay un paso más para sorprender.
Entre tribunales bajo sospecha de actuar por identidad deportiva y rodeados de directivos de entidades que se golpean en el pecho reclamando transparencia jurídica -pero que se mueven como peces en el agua para que eso no ocurra-, la AUF está a punto de recibir un golpe de gracia. En realidad ya lo recibió, no hay en el mundo una peor Asociación que esta.