Una de las requisas sorpresivas que realiza la guardia del Comcar logró incautarse de un arma, municiones, parte de un chaleco antibalas, llaves de esposas, seis celulares, 40 cortes carcelarios, marihuana y pasta base. Ahora Inteligencia Penitenciaria viene investigando para establecer cómo entraron a la cárcel pasando los controles de ingreso y para qué pensaba utilizarse el arma. Cinco reclusos eran interrogados y también personal de la guardia.
La requisa se cumplió el martes. En el primer piso en la celda 17 del sector A del Modulo III donde están alojados los reclusos Ulises Wilkis Figueroa, Maximiliano Fleitas y Miguel Martirena se halló escondido bajo una baldosa un revólver calibre 38 corto brasileño de cinco tiros. En el mismo lugar había siete balas.
En la celda contigua, la 18, aparecieron 69 gramos de pasta base en un agujero fabricado en la pared y 45 dosis en un desagüe, parte de un chaleco antibalas, llaves de esposas y celulares. También dos pequeños paquetes de marihuana que pesaron 1,4 gramos. La celda era ocupada por Jorge Pablo Caballero y Giordano Ramón Olivera.
rivera. Tras sortear con éxito el primer motín que se da durante su gestión, el novel jefe de policía de Rivera, Heriberto Fagúndez (que asumió el primero de octubre), admitió que la situación de la cárcel es muy compleja. Ayer el comando mantuvo una reunión con el Director Nacional de Cárceles pidiendo el traslado de reclusos a otros centros de detención. Fagúndez señaló que el saldo del motín fue de dos reclusos heridos.
Uno fue alcanzado por una bala de goma que fue disparada por el policía de guardia cuando los reclusos derribaron una puerta de madera a golpes.