WASHINGTON | AP
Un complot para asesinar al candidato presidencial demócrata Barack Obama, favorito para las elecciones estadounidenses del 4 de noviembre, y balear o decapitar a 102 personas de raza negra en Tennessee fue desarticulado, según indicó la Oficina de Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego.
En documentos de la corte dados a conocer el ayer en la Corte Federal de Distrito en Jackson, Tennessee, los agentes dijeron que interrumpieron los planes de dos cabezas rapadas neonazis para robar una tienda de armas y atacar una escuela secundaria a la que acuden en su mayoría afro-estadounidenses. Los cabezas rapadas planeaban balear a 88 personas de raza negra y decapitar a 14, explicó Jim Cavanaugh, agente especial en Nashville de la ATF, siglas en inglés de la agencia de control de alcohol. Los números 88 y 14 son simbólicos en la comunidad que exalta la supremacía de la raza blanca.
Los hombres también planeaban extender su sangrienta campaña a nivel nacional, con Obama como su víctima final, manifestó Cavanaugh.
"Dijeron que ese sería su último acto, el final: que intentarían matar al senador Obama", dijo Cavanaugh. "No creían que serían capaces de hacerlo, pero que morirían intentándolo".
Los implicados, Daniel Cowart, de 20 años, proveniente de Bells en Tennessee, y Paul Schlesselman de 18 años, de Helena-West Helena en Arkansas, se encontraban ayer bajo custodia sin derecho a fianza. Un fusil, una escopeta de cañón recortado y tres pistolas les fueron confiscadas cuando los arrestaron. Las autoridades afirman que los dos se preparaban para asaltar una tienda de armas y robar otras piezas.
Según los documentos de la corte, Cowart y Schlesselman compraron una cuerda de nilón y pasamontañas que usarían en un robo o asalto en alguna casa donde iniciarían su matanza, en la que se supone irían de Estado en Estado asesinando personas. Sobre el complot al candidato, de acuerdo con los documentos, Cowart y Schlesselman "planeaban conducir su vehículo tan rápido como pudieran hacia Obama para dispararle por las ventanillas".
Cavanaugh afirmó que no hay evidencias, hasta ahora, de que otras personas se dispusieran a ayudar a los detenidos en el complot. Todavía se investiga el caso y se les podrían imputar otros cargos además los que ya enfrentan, como posesión de armas sin registro y amenazar a un candidato a la Presidencia.