JORGE SAVIA | DE CONTRAGOLPE
La cuestión es que Nacional gana. ¿Por qué? Y...porque hace más goles que los demás, aunque parezca de Perogrullo.
Sin embargo, lucimientos -y hasta merecimientos aparte- es la verdad, sino única, al menos básica, del fútbol; su razón de ser, después de todo.
Más allá de eso, se supone que tampoco gana porque Pelusso, nacido en la tierra de la Piedra Alta, le reza a San Cono. Si acaso, la virtud -o una de las que tienen los tricolores; porque algo deben tener para ser los líderes del Torneo Apertura- es que se trata de un equipo a la medida para tiempos de crisis, como ésta que el mundo vive y sufre por los días que corren en el aspecto económico: le saca jugo a un ladrillo. Eso es todo; ¿no es un atributo?
Los veteranos se van a acordar. El Nacional de "Zezé" Moreira, en el 63, era así. No encantaba a nadie; pero le cortó un sexenio a Peñarol, aunque de eso nadie hablaba -ni se dio cuenta- en aquel entonces.