La Dirección General de Servicios Ganaderos aprovechará la próxima auditoría de la Agencia de Inspección de Animales y Plantas (Aphis por sus siglas en inglés), para demostrarle a Estados Unidos que el ingreso de carne picada no ofrece riesgo alguno.
La auditoría se basa en la revisión de cuatro plantas elaboradoras de carne cocida y termo procesadas: Establecimiento Colonia 30 (ex Noblemark), Canelones, Tacuarembó y Colonia 2.
Uruguay ya le planteó a las autoridades sanitarias estadounidenses que abra las puertas a la carne picada. "La idea es mostrarle a los auditores cómo es la operativa que tiene Uruguay y cuáles son las garantías que ya se les habían dado cuando se hizo la propuesta", explicó a El País Héctor Lazaneo, director de la División Industria Animal del MGAP.
La propuesta se centró en ingresar con carne picada procedente de cortes ya aprobados para entrar en ese mercado.