De acuerdo al informe de la ONG internacional Green Cross, dirigida por el ex premier ruso Mijail Gorbachov, el funcionamiento de la planta de Botnia no contaminó el aire del lado argentino en las primeras semanas de actividad. El estudio revela que el tiempo de medición -11 de octubre al 20 de diciembre- fue insuficiente para concluir que la planta no contaminará a futuro.
El estudio de 30 páginas, suscrito por Nicolás Mazzeo, investigador de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires estableció que antes del inicio de la producción, la presencia de dióxido de azufre en Ñandubaysal era de 0,445141 partes por billón y, después de esa fecha, de 0,453425.
"Los niveles que encontramos están muy por debajo de los parámetros que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pueden hacer daño a los seres humanos", indicó Guillermo Jorge, director ejecutivo de Green Cross.
Activistas y hasta la ministra Romina Picolotti rechazaron este informe.