"Nos dimos cuenta de que, al presionarlos, tenían errores"

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JORGE SAVIA

El volante entró como titular en la altura de La Paz y no sólo jugó con el mismo despliegue y personalidad que si estuviera en el llano, sino que se convirtió en uno de los mejores jugadores de la cancha. En charla registrada en la escala en Santa Cruz de la Sierra, el gestor de la jugada del primer tanto confesó que en la incidencia "pensé en mantener la pelota para no tener que correr detrás de ella; por suerte terminó en gol".

- Siempre se dice que el jugador sabe mejor que nadie cuándo juega bien y cuándo juega mal. ¿Usted es conciente de que en la altura jugó como si hubiera estado en el llano?

-Y... sí, quizá en el aspecto atlético, en lo físico, estuve muy bien, no tuve muchas dificultades.

-Pero, futbolísticamente, también; jugó bárbaro.

-Mmm... en la entrega, pienso que estuve más o menos.

-En los pases.

-Sí, claro; en lo físico estuve bastante bien, en la entrega de la pelota, en cambio, creo que no tanto.

-¿Había jugado antes en una altura como la de La Paz?

-No la misma, pero muy parecida.

-¿Dónde?

-Había jugado con Nacional en Cusco. Esa vez perdimos 2 a 1 con el Cienciano, pero también me sentí bien. Al menos, no me impidió moverme y correr cerca de lo que yo estoy acostumbrado.

-Anímicamente, entonces, venía sin inhibiciones, preparado.

-Sí, cierto; ya sabía lo que sentía, lo que era, y... bueno, se siente, la altura se siente, porque a mí no me pase mucho no puedo decir que no afecta. Quizá soy yo, mi organismo, que no lo siente tanto.

-¿Y en La Paz sintió la altura más que cuando jugó en Cusco, o fue igual que esa vez?

-No, no, acá, en La Paz, se siente un poco más que en Cusco, pero creo que por la forma cómo jugó el equipo, por la manera que corrimos todos los compañeros que estuvimos en la cancha, hizo que la lleváramos bien y, por suerte, no tuvimos grandes inconvenientes físicos y pudimos sacar lo que creo es un buen resultado.

-Era un resultado injusto, pero más allá de eso, con el 1 a 0, y más con ese 2 a 0 que llegó no mucho antes de que se fueran al descanso, ¿la vio brava?

-Y... con el 2 a 0, sí; estuvo brava, porque nunca se piensa que se puede dar vuelta un partido con estas características. Pero, después, con el primer gol nuestro, nos dimos cuenta que podíamos y yo creo que fue mucho por eso que pudimos llegar al empate.

-¿Se dieron cuenta por ustedes o por algo que los bolivianos hablaban entre ellos en la cancha?

-No, nos fuimos dando cuenta de que al irlos presionando más, algo que no se da mucho con los visitantes en la altura, ellos empezaron a tener errores en la salida, y eso fue lo que nos ayudó a seguir de ese modo y a poder empatarles.

-Cuando armó la jugada del gol de Bueno, ¿tuvo la intuición de cómo podía terminar?

-No, en ese momento en lo que pensaba, más que nada, era en mantener la pelota para no tener que correr atrás de ella; pero así la jugada se fue armando sola y por suerte terminó en gol.

-¿Tabárez le pidió que hiciera algo distinto a lo que le pide Pelusso?

-No, más o menos lo mismo. Me dijo que me mantuviera con el "Mota" (Gargano) en el mediocampo y que entre los dos hiciéramos todos los balances que había para hacer, tanto de los volantes carrileros como de los laterales, y que si después teníamos chance de rematar al arco, le pegáramos.

"Yo siempre me quejo de todo lo que pasa..."

Aunque ya es algo conocido en algunos ámbitos, Diego Arismendi abundó con respecto al origen de su apodo: "Viene de los tiempos en los que yo estaba en la séptima división en Danubio".

En tal sentido, el "Mama" explicó que "viene por mama vieja", y agregó que "ellos (los compañeros) me querían decir vieja porque me quejo siempre de todo lo que pasa y también porque tenía el parecido con una mama vieja. Por eso pusieron `Mama` y me quedó, nunca más pude sacármemelo".

En cuanto a su ductilidad para manejarse con la computadora, y especialmente la laptop que lleva a los viajes, dijo que "eso es más que nada por la música, que es lo que más me gusta, aunque también chateo bastante. Por eso ando siempre con ella, muchas veces, incluso, en los viajes".

Casi profesor de inglés: "Fue algo tonto dejar eso"

En el regreso a Montevideo, a propósito de la conversación mantenida por Ovación con Diego Arismendi en la escala en Santa Cruz, Héctor Nandin, el operador turístico de Viajes Meliá contó que el año pasado, cuando volvía de México con Nacional, el volante se prendió con total fluidez en una charla de dos estadounidenses que venían sentados a un costado.

Según el "Mama" (sin acento), "por suerte, desde muy chico mi madre me hizo estudiar inglés. Sin embargo, un poco por el tiempo que lleva el fútbol, y mucho por no ser conciente de la importancia que tiene dominar otro idioma, dejé faltando solamente dos años para recibirme de profesor".

El jugador tricolor comentó al respecto, entonces, que "ahora me fui dando cuenta que fue algo tonto en dejar eso y también que lo que hice me sirve para entrablar diálogo fácilmente con un montón de personas, fundamentalmente, durante los viajes".

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