La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció hoy en una nota "la ineficacia" de la ayuda en la ciudad de Gonaives, en el norte de Haití, cuyos habitantes "siguen sin la asistencia necesaria" cinco semanas después del paso de varios huracanes y ciclones.
Los huracanes y ciclones Fay, Gustav, Hanna e Ike, en agosto y septiembre, causaron al menos 793 muertos en Haití. La mayoría de esas víctimas, un total de 466, se registró en Gonaives.
Esos fenómenos climáticos dejaron también en el país más pobre del continente americano más de 300 desaparecidos, más de 500 heridos, 165.335 familias afectadas y 22.702 casas destruidas.
Según MSF, unas 10.000 personas de una población total de 200.000 siguen durmiendo "sobre los techos de sus casas, en tiendas o refugios construidos con trozos de madera y retales", "hacinadas por decenas en edificios abandonados o provisionalmente acogidas por sus familias".
Esta situación, afirma la organización, "aumenta fuertemente" el peligro de enfermedades y de violencias domésticas.
SMF también constató en su comunicado un aumento del número de niños mal alimentados ingresados en el hospital de Gonaives.
La ONG hizo un llamamiento a las organizaciones internacionales y al gobierno de Haiti para que "reexaminen rápidamente su intervención", dando prioridad al alojamiento y la ayuda alimentaria para los niños víctimas de las inundaciones. (AFP)