ROMA | AP, AFP Y ANSA
El Papa proclamó ayer en el Vaticano cuatro canonizaciones. Entre ellas a una seglar laica de Ecuador y, por primera vez en la historia, a una hindú. En la ceremonia Benedicto XVI pidió a Irak que cesara la violencia contra el cristianismo.
La ceremonia de canonización contó con la asistencia, entre otros, de una delegación numerosa de Ecuador, encabezada por el vicepresidente Lenin Moreno Garcés, y otra comitiva oficial de Nueva Delhi.
Benedicto XVI expresó además "alarma y gran sufrimiento" por las "persecuciones" contra los cristianos en Irak e invitó a rezar por las poblaciones cristianas del Norte Kivu, en la República Democrática del Congo, presas en la guerra abierta entre el ejército y los rebeldes del Consejo Nacional para la Defensa del Pueblo.
Los canonizados fueron la monja india Alfonsa de la Inmaculada Concepción (1910-1946); la seglar ecuatoriana Narcisa de Jesús Martillo Morán (1832-1869); el italiano Gaetano Errico (1791-1860), fundador de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y María; y la suiza Maria Bernarda Buetler (1848-1924), misionera en Colombia.
El rito comenzó con una procesión que atravesó la plaza San Pedro, en un corredor abierto en medio de cerca de 40 mil personas y llegó al altar de la Basílica vaticana para dar inicio a la misa celebrada por el Papa. La santa Alfonsa, quien vivió en la época colonial y se mutiló para no tenerse que casar y poderse dedicar a la oración, "es ofrecida hoy (por ayer) al pueblo de la India" como ejemplo de "vida de extremo sufrimiento físico y espiritual", dijo el Papa.
Por su parte los ecuatorianos celebraron ayer la canonización de Narcisa de Jesús Martillo Morán, cuyos restos fueron venerados en su santuario en la población costera de Nobol con una multitudinaria misa.
El acto de proclamación de la "milagrosa Narcisita" por parte del Papa Benedicto XVI, transmitido por televisión, captó la atención de los católicos en el país antes de las ceremonias religiosas locales que fueron dedicadas a la tercera santa ecuatoriana.
Pero la mayor fiesta se vivió en Nobol, donde la gente participó masivamente en una misa campal en honor a la "Niña Narcisa", quien se sumó a los santos Marianita de Jesús y hermano Miguel.
Miles de devotos se concentraron desde el sábado en la hacienda San José, en las afueras de Nobol, donde fueron instaladas pantallas gigantes y altavoces para participar en la canonización en la plaza de San Pedro y luego en la misa de acción de gracias, la cual fue presidida por el nuncio apostólico en Ecuador, monseñor Giacomo Guido Ottonello.
Incluso las homilías en el vecino puerto de Guayaquil, la ciudad más populosa del país, fueron suspendidas para que los fieles acudan a Nobol.
Narcisa de Jesús, quien nació en Nobol en 1833 y murió en Lima en 1869, había sido beatificada en 1992 por el difunto Papa Juan Pablo II.