Estocolmo | El Nobel de Química recompensó ayer a tres investigadores, un japonés y dos estadounidenses, que tras descubrir una proteína lograron avanzar en el conocimiento del desarrollo de enfermedades como el cáncer y el Alzheimer.
El japonés Osamu Shimomura y los estadounidenses Martin Chalfie y Roger Y. Tsien recibieron el Nobel por el descubrimiento y desarrollo de la Proteína Verde Fluorescente (GFP) observada en las medusas, que "se convirtió en uno de los más importantes instrumentos utilizados por la bioquímica moderna", sentenció el jurado.
"Con la ayuda de la GFP, los investigadores desarrollaron vías para observar procesos que antes eran invisibles, como el desarrollo de las células nerviosas en el cerebro y el de las células cancerígenas", añadió.
Todo partió de la medusa Aequorea victoria, de donde se extrajo la proteína GFP cuyas propiedades hicieron que la investigación biomédica avanzara de manera espectacular.
"Con la ayuda del GFP, los investigadores desarrollaron métodos para observar procesos que eran hasta ahora invisibles, como el desarrollo de las células nerviosas en el cerebro o como proliferan las células cancerígenas", según el comunicado.
En una experiencia espectacular, investigadores diferenciaron células nerviosas del cerebro de un ratón, mediante un caleidoscopio de colores.
Por otro lado, el martes el Nobel de Física recompensó a dos japoneses, Makoto Kobayashi, de 64 años, y Toshihide Maskawa, de 68 años, y a un estadounidense de origen japonés, Yoichiro Nambu, de 87 años, por trabajos que facilitaron la mejor comprensión del origen del universo.
El año pasado, el premio Nobel de Química fue otorgado al alemán Gerhard Ertl por sus trabajos sobre aplicaciones industriales que van desde fertilizantes a tubos de escape catalíticos.
El premio de Literatura será atribuido hoy y el más prestigioso de todos, el Nobel de la Paz, será anunciado mañana en Oslo. AFP