A los golpes

Se ha registrado otro episodio de violencia que involucró a niños. En la Escuela 64 de la zona de Manga, cinco niños resultaron lesionados tras una trifulca en la que participaron no sólo alumnos, sino también padres de alumnos, desplegando ciertas actitudes lamentables. Por ejemplo, uno de ellos incitaba a los menores a pelear y otro se trenzó con algún chico, terminando ambos ensangrentados.

Como decimos más arriba, otro episodio de la naturaleza descripta, ya que se suma a anteriores incidentes donde una violencia que ni siquiera debería asomar en el trato infantil, golpeó fuertemente.

Hace poco, a comienzos de setiembre, 300 estudiantes se enfrentaron entre sí en la "Expo Educa 2008" realizada en el LATU. Quien llevó la peor parte fue una profesora que quiso apaciguarlos y recibió una pedrada en la cabeza.

Si nos remontamos algo más en el tiempo, podemos evocar los saqueos del centro CAIF del barrio Nuevo Sarandí, protagonizados por menores adictos a la pasta base, quienes dejaron varias veces a decenas de niños de menos de tres años, sin sus meriendas. Hay más, mucho más. Inclusive niños responsables de intentos de homicidio. Fue así que en enero del año pasado un joven de 12 años hirió gravemente con un disparo de revólver a un policía que no estaba de servicio pero trató de evitar una rapiña.

Todos estos incidentes insensatos rechinan con el estilo de vida que queremos para el Uruguay, proclamado el último fin de semana como "País de pensamiento", dentro del marco del "Día del Patrimonio".

Los menores violentos, muchas veces manejados por mayores, se mueven como peces en el agua dentro de una sociedad que los contempla horrorizada, advirtiendo que no existen barreras de contención suficientes para semejante barbarie. No son suficientes el INAU de hoy ni las actuales autoridades de la enseñanza. Tampoco otros jerarcas del gobierno "progresista", como la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, quien el día de los desmanes, en el LATU, dijo que "el Estado desea que los jóvenes de hoy puedan dar a futuro lo mejor de cada uno". Algo que los hechos de ese día mostraban que era un mero pensamiento desiderativo.

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