LAUREANO BUTTENBENDER
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) inició una investigación administrativa para determinar responsabilidades por haberse hecho pública una denuncia de sospecha de aftosa que alcanzó repercusión internacional.
Esta decisión fue anunciada ayer en el marco de una conferencia de prensa encabezada por el titular del MGAP, Ernesto Agazzi, y en la que estuvieron presentes el director y subdirector de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio y Ricardo Pérez Rama, junto al epidemiólogo Luis Eduardo Díaz.
El episodio, que fue calificado como una "irresponsabilidad" por diversos jerarcas del MGAP, es considerado por parte de la Asociación de Funcionarios de ese Ministerio (Afgap) -quienes la divulgaron- como una decisión que se encuadra en una acción gremial, aseguró el dirigente Javier Corbo.
A su vez, Corbo negó que la difusión pública de estas denuncias tenga el impacto internacional que las autoridades ministeriales le adjudican, ya que en cada misión internacional se trasparentan todas las denuncias de aftosa que se reciben por parte de los servicios sanitarios sin que esto tenga consecuencias.
En ese sentido, el subdirector de los Servicios Ganaderos, Ricardo Pérez Rama, confirmó que anualmente se reciben entre 15 y 20 denuncias de este tenor en el MGAP.
Consultado sobre la respuesta gremial que eventualmente pueda tener la decisión de iniciar una investigación administrativa, Corbo dijo que esto aún está por definirse. No obstante, no descartó que este incidente sirva como "catalizador" para encontrar una solución definitiva al conflicto que enfrenta al gremio con el MGAP.
Responsabilidades. Muzio, por su parte, dijo que denuncias de este tipo son habituales, "por lo que no había motivos para pensar que había algo extraño". Sin embargo, dijo que a partir de allí comenzaron a sucederse hechos que no son habituales.
El lunes de mañana un equipo encabezado por Muzio partió hacia la zona de la denuncia en Colonia Palma, en Artigas, y se encontró con los cuatro animales que no presentaban el más mínimo síntoma de una enfermedad vesicular, para lo cual se presentaron fotos que respaldan esta afirmación.
"Acá entramos en lo que no es habitual, porque no es razonable y es irresponsable sacar una comunicación el mismo día en la tarde hablando de una notificación de sospecha de aftosa, cuando la información primaria no tenía una confirmación", enfatizó el director de los Servicios Ganaderos. Agregó que "el tema es demasiado importante para los intereses del país para que sea manejado de esta manera", aludiendo a la repercusión internacional del tema, ya que se recibieron consultas a nivel de los organismos regionales como de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).
Esto obligó a realizar una comunicación, a través de Comité Veterinario Permanente, a los países de la región y a la OIE, diciendo que se trató de "una interpretación errónea y un mal manejo de la información".
Sin embargo, lo que dejó planteado el comunicado de Afgap en cuanto a la imposibilidad de atender en tiempo y forma denuncias de este tipo, es la duda sobre la capacidad actual a nivel de país de montar efectivamente un sistema de control sanitario.
Consultado al respecto, Agazzi recordó que estos servicios cuentan con 422 funcionarios y que es responsabilidad de los jerarcas, Muzio y Pérez Rama, atender este tipo de denuncias en cualquier circunstancia. Muzio, por su parte, dijo que "nadie tiene la seguridad comprada" en esta materia, porque la introducción de la enfermedad es una posibilidad que la biología permite.