Para el entrenador papal, el de ayer no era un día más. Estaba muy contento y no sólo por la nueva victoria de Bella Vista y su ubicación en la tabla: en la víspera cumplía 30 años de casado. Su esposa, es psicóloga y ahí puede estar parte del secreto. Es más, ella suele utilizar su profesión para colaborar con la de su marido, por ejemplo, al ayudarlo a preparar sus charlas técnicas, esas que se hicieron tan famosas y hasta trascendieron fronteras.