BERLÍN | EN BASE A AFP
El gobierno y los bancos alemanes alcanzaron ayer un acuerdo sobre un plan de 50.000 millones de euros para salvar de la quiebra a Hypo Real Estate (HRE), el cuarto banco del país. En Bélgica vendieron al Fortis.
El sector financiero alemán concederá "una línea de crédito suplementaria de 15.000 millones de euros", a añadir a los otros 35.000 millones de euros aportados en su mayor parte por el Estado alemán, según un comunicado del ministerio de Finanzas de ese país.
Esa operación quedó bajo el control del gobierno, el Banco Central de Alemania y la autoridad de vigilancia de los mercados, además de representantes del sector bancario.
Horas antes, la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, había admitido que Berlín trabajaba "a destajo" para garantizar la supervivencia de HRE e impedir que la "situación crítica de un establecimiento bancario" no provocase "la crisis de todo el sistema" financiero.
"Les decimos a todos los titulares de cuentas de ahorro que sus depósitos están seguros. El gobierno federal los garantiza", agregó Merkel en una breve declaración a la prensa.
Un portavoz del ministerio de Finanzas confirmó después que el Estado garantizará de manera ilimitada todas las cuentas bancarias de los particulares, una medida sin precedentes en Alemania y que afectaría a fondos por valor de US$ 568.000 millones.
De este modo, Alemania se suma a Irlanda y Grecia en la protección total de las cuentas de los particulares, una de las medidas más significativas tomadas por los poderes públicos para atajar la crisis.
Austria anunció ayer que hará lo mismo el miércoles y algunas voces de la oposición británica empezaron a reclamar a Londres que haga lo propio.
Alemania, la primera economía europea hace frente a una crisis de consecuencias imprevisibles por los apuros de Hypo, cuyos activos ascendían a 400.000 millones de euros a finales de 2007.
FORTIS. En tanto, los gobiernos de Bélgica y Luxemburgo alcanzaron anoche un acuerdo con el primer banco de Francia, el BNP Paribas, para que esa entidad tome el control de Fortis en ambos países, precisó una fuente cercana al gobierno luxemburgués y el propio banco francés desde París.
Según el acuerdo -logrado tras un fin de semana de intensas negociaciones- el banco francés se hará con el 75% de la filial belga del grupo Fortis, mientras que el restante 25% permanecerá en manos del Estado belga. En Luxemburgo, BNP Paribas se hará con el 66%, mientras que el gobierno conservará un 33%.
El banco francés financiará la operación con un pago con sus propias acciones de forma que Bélgica tendrá un 10% de su capital (6.500 millones de euros) y Luxemburgo tendrá una participación de un 1,4%.