AFP
Invencibles. Sébastien Loeb y su copiloto Daniel Elena conducen por una ruta en las cercanías de Tarragona, en la segunda etapa del Rally de Cataluña.
Sébastien Loeb y Dani Sordo, en sus Citroën C4, bailaron de nuevo un paso doble infernal durante todo el rally de Cataluña, terminando en los dos primeros peldaños del podio ayer en la localidad de Salou, por delante del finlandés Mikko Hirvonen (Ford Focus).
Al término de los 18 tramos cronometrados, el francés tenía 25 segundos de ventaja respecto al español y un minuto respecto a Hirvonen, a quien su compañero el belga Francois Duval puso en bandeja el tercer puesto al reducir la marcha en las tres últimas especiales por orden del equipo Ford.
A pesar de esa orden de carrera tardía pero muy clara y gracias al tercer doblete consecutivo de Citroën, Loeb aumentó de 8 a 12 puntos su ventaja sobre Hirvonen en cabeza de la tabla de pilotos y Citroën amplió su brecha por delante de Ford en constructores.
"Es un buen resultado para los dos campeonatos, donde ahora tenemos una buena ventaja", resumió Loeb. "He disfrutado, hubo una gran pelea el primer día y durante parte del segundo hasta el momento en que teníamos suficiente ventaja como para frenar un poco".
El tándem Loeb-Elena se impuso así por cuarto año consecutivo en Cataluña, logrando además su cuarta victoria seguida de la temporada, después de ganar en Finlandia, Alemania y Nueva Zelanda durante el mes de agosto.
Además, piloto y copiloto logran su 45ª victoria, consiguiendo un récord absoluto en WRC, al firmar su noveno triunfo en los 12 rallies disputados hasta ahora en 2008, lo que da una idea del dominio que ejercen.
Dani Sordo, perfecto lugarteniente de Loeb, rápido y fiable, disciplinado y sonriente, tiene mucho que ver en este impresionante resultado de la `armada roja`, como llama a su equipo el propio jefe de Citroën Sport, Olivier Quesnel.