La Biblioteca Nacional inauguró hoy la finalización de la primera etapa de obras que se están realizando en el histórico edificio para preservar su estado y el valioso patrimonio nacional que existe en su interior.
Los trabajos presentados hoy correspondieron a las salas Artigas, Varela y al hall del edificio, que presentaron una renovada iluminación, nuevo tendido eléctrico y la restauración del piso y las paredes.
Además, fueron dejados a nuevos los baños del lugar atentiendo una necesidad urgente de las miles de personas que todas las semanas visitan el enorme edificio.
El director del establecimiento, Tomás de Mattos, destacó que el Poder Ejecutivo había establecido que las obras no debían ser un "mero maquillaje" sino a fondo y muy importantes que fueran perdurables en el tiempo.
Además que las obras no interrumpieran el normal funcionamiento de la Biblioteca. Esta segunda norma fue destaca tanto por Mattos, como la ministra de Educación, María Simón y su colega de Transporte Víctor Rossi que participaron del acto, por las dificultades que presentó trabajar cuando la gente seguía concurriendo, con las dificultades que eso conlleva.
MEJORAS. La inversión para esta primera etapa fue de 10 millones de pesos. El dinero fue utilizado para remodelar los servicios higiénicos y la instalación sanitaria, y mejorar las instalaciones eléctricas. Estos era uno de los problemas que, según de Mattos, los que los arquitectos habían marcado como más urgentes de atención y de "previsible acrecentamiento". Además se realizó un reacondicionamiento de patios interiores incluyendo la construcción de nuevos desagües pluviales, reacondicionamiento de un nuevo receptor de grasa para la cantina, claraboyas existentes y la limpieza y reimpermebilización de la azotea.
También se reconstruyó la instalación eléctrica, relevando la totalidad de la actual red con el tendido de una nueva instalación para la sala de
computadoras con el acondicionamiento eléctrico necesario y la previsión de canalizaciones de datos y telefonía en el hall, en la Sala Varela, en bibliografía y en los ficheros.
También se tuvo en cuenta la iluminación tomando como referencia la futura digitalización de toda la información y el acceso a la misma dentro del encare de modernidad que se le brindará al edificio.
La Sala Artigas por su parte, además de la red eléctrica, tuvo una restauración del piso y dejar vidrios en todas las mesas de lectura.
En el hall de acceso y la Sala Varela se reacondicionó la pintura general y también las aberturas. Por último se reacondicionó todo el sistema de climatización de las distintas dependencias de los cuatros pisos del edificio y también del subsuelo.
A FUTURO. La Biblioteca Nacional incorpororá próximamente computadoras para brindar mejor los servicios al público. Por ejemplo, donde hoy se encuentran las fichas de papel, se podrá consultar de manera digital las 23 mil fichas del catálogo de los últimos veinte años de producción uruguaya. Además, en el salón de Material Propio se podrá leer digitalmente obras editadas en formato electrónico o publicadas on – line.
Pluna no
El ministro Rossi fue consultado sobre la demora en la inaguración de las obras. Aunque reconoció que el tiempo tomado fue más del deseado, y que eso llegó a realizar un nuevo análisis de las obras, recordó que eran trabajos importantes y que los mismos habían quedado bien.
Al ser consultado sobre Pluna, Rossi se mostró un poco molesto y recordó que si bien los periodistas tienen su trabajo para hacer, hoy no era el día para responder sobre eso ya que dejaría en un segundo plano la importancia que tenía la inauguración de las dos salas en la Biblioteca Nacional.