NICOLÁS PONCE DE LEÓN
El resultado del sector público consolidado fue deficitario en $ 5.124 millones durante el año móvil a agosto, cifra que representó un 0,8% del producto Interno Bruto (PIB), según datos del Ministerio de Economía (MEF) divulgados ayer.
Esa cifra reflejó una estabilidad frente al desempeño mostrado en los 12 meses concluidos en julio (-0,9% del PIB), pero genera un toque de alerta ante un contexto internacional cada vez más desfavorable.
Además, achica el margen a las arcas del Estado para aumentar el gasto público en caso de tener que combatir un repunte de la inflación, mayor al previsto, en la última parte de este año.
Pese a ese desequilibrio en el equipo económico se descuenta que se cumplirá la meta fiscal para 2008, que marca un superávit de 0,4% del PIB.
Ese hecho se fundamenta en que en diciembre de 2007 hubo un fuerte gasto por única vez -para saldar deuda con proveedores, para financiar la Caja Bancaria, y para pagos a la Corporación Nacional para el Desarrollo- que en conjunto fue equivalente al 0,5% del PIB. Esos egresos no estarán en la medición del cierre de 2008 lo que mejoraría los resultados.
A su vez, el superávit primario -antes del pago de los intereses de la deuda pública- fue de $ 13.623 millones en el año terminado en agosto, cifra que representó un porcentaje de 2,2% del PIB, el mismo guarismo que durante los 12 meses terminados en julio.
Causas. La estabilidad en agosto estuvo asociada a que tanto los ingresos como los egresos primarios del Sector Público no financiero permanecieron prácticamente incambiados.
En ese marco, el flamante ministro de Economía, Álvaro García, dijo ayer a El País que el resultado fiscal está en niveles muy parecidos a los de los últimos meses, por lo que no se esperaba "ninguna sorpresa".
Los primeros representaron al cierre del año móvil a agosto un 27,2% del producto, y los segundos un 25,3% del PIB.
Al interior de los ingresos -comparando con los 12 meses a julio- se observó un aumento de la recaudación de la Dirección General Impositiva y del Banco de Previsión Social, de 0,07% y 0,1% del producto respectivamente. Según explicaron los técnicos del MEF en un comunicado, la mejora en la DGI estuvo asociada a la corrección del desfasaje en el registro del ingreso de la recaudación del tesoro nacional, generado en julio, pero no contabilizado.
Esos mayores ingresos compensaron el leve deterioro en el resultado primario corriente de las empresas públicas, y la menor recaudación de impuestos por concepto de comercio exterior.
Otro hecho diferente ocurrido en agosto fue una transferencia efectuada por el Banco República al gobierno por concepto de utilidades por un total equivalente a US$ 30 millones.
Por otra parte, el rubro que más aumentó al interior de los egresos primarios del sector público no financiero fueron las trasferencias, que mostraron una suba de 0,09% del PIB frente a los 12 meses a julio.
Esa evolución fue consecuencia de los mayores pagos por concepto de seguro de enfermedad, que se reflejó en las erogaciones del Banco de Previsión Social.
Esto fue contrarrestado por una reducción en el nivel de las inversiones, como resultado de una menor variación de existencias de crudo de Ancap.
Por otra parte, los intereses de la deuda pública de todo el sector público totalizaron unos $ 18.747 millones (3,1% del PIB) en el año terminado en agosto, un monto que resultó superior a los $ 13.287 millones que era el monto en los 12 meses terminados julio.
Pérdidas de entes
En los ocho meses transcurridos del año las empresas públicas arrojaron pérdidas por $ 5.210 millones, es decir unos US$ 260 millones. La crisis energética y el aumento en la cotización del petróleo incidieron para que Ute y Ancap registraran resultados negativos de US$ 318 millones y de US$ 28 millones entre enero y agosto, respectivamente. Las mayores ganancias fueron de Antel US$ 48 millones.